Como el dinero no escasea en las arcas de los clubes ingleses, el Manchester City no pierde el tiempo y está a punto de cerrar al delantero del Aston Villa, Jack Grealish por más de 100 millones de euros y además a la otra estrella inglesa, Harry Kane.

Kane, que anunció a final de temporada su deseo de dejar el Tottenham tras toda una vida jugando en el club , está más que encaminado a jugar para el club de los jeques en Inglaterra.
El medio británico, Telegraph indica que el delantero será todavía más concreto con Daniel Levy, presidente del Tottenham, que se resiste a dejarlo marchar, y le pondrá las cartas sobre la mesa: quiere recalar en el Manchester City.

Se lo comunicará una vez Kane vuelva de sus vacaciones tras jugar la Eurocopa 2020, en la que comandó a Inglaterra hasta la final. Entonces tendrá esa charla con el presidente, que sin embargo es duro negociador y ya tasó a su punta en 200 millones de euros, algo que parece inviable que pueda asumir el Manchester City, más todavía si ficha a Grealish.
Está claro que el City lo quiere a toda costa, pero más claro está que el club inglés le importa poco el Fair Play Financiero de la UEFA y se lo pasará por el arco del triunfo.