Aunque el día en que se hizo oficial su histórica nominación al Balón de Oro 2026 no pudo festejarlo con una anotación en la cancha, Julián Quiñones se quitó la espina este viernes con una actuación estelar. El delantero azteca comandó la ofensiva de Al-Qadsiah marcando un gol y participando directamente en la construcción de otra anotación, guiando a su equipo a un triunfo clave en el balompié de Arabia Saudita.
La primera diana del encuentro llegó tras una acción colectiva por el sector derecho. Quiñones aprovechó un centro preciso al área para sacar un remate certero al arco, abriendo el marcador a favor de la escuadra local. Este tanto representó su tercera anotación en lo que va de la presente campaña y la segunda en sus últimos dos compromisos, confirmando su buen momento tras haberle marcado previamente al Al-Diriyah.
Capacidad asociativa: un pase milimétrico para tejer el segundo tanto
Más allá de su efectividad frente al marco rival, el seleccionado mexicano demostró que su peso en el esquema táctico no se limita únicamente al toque final. En la jugada que derivó en la segunda anotación de Al-Qadsiah, Quiñones inició la secuencia ofensiva mediante un pase filtrado milimétrico hacia uno de sus compañeros, rompiendo la línea defensiva y habilitando el ataque para liquidar la acción
Esta faceta asociativa evidencia la madurez futbolística que ha alcanzado el atacante azteca en el fútbol asiático. Aunque el arranque de temporada no ha registrado un volumen goleador tan abrumador como el del año pasado, su rol dentro del terreno de juego ha evolucionado hacia la generación de espacios y la creación de oportunidades de gol para el colectivo.