Argentina sufrió más de lo esperado, pero volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las favoritas para levantar la Copa del Mundo. La Albiceleste necesitó de los tiempos extra para vencer 3-1 a Suiza y conseguir su pase a las semifinales, donde ahora enfrentará a Inglaterra.
Aunque parecía un partido controlado tras adelantarse en el marcador, los suizos reaccionaron en el segundo tiempo, empataron el encuentro y, pese a quedarse con un hombre menos, resistieron hasta obligar a la prórroga. Estas fueron las claves del triunfo argentino.
Presión inmediata tras perder el balón
Uno de los aspectos más importantes del equipo de Lionel Scaloni fue la recuperación inmediata del balón. Cada vez que Argentina perdía la posesión, varios futbolistas rodeaban al rival para cerrarle todos los espacios y obligarlo a equivocarse.
Esa presión alta permitió que la Albiceleste pasara gran parte del encuentro instalada en campo rival y limitara las opciones de contragolpe de Suiza, especialmente durante los tiempos extra.

La experiencia de sufrir en rondas anteriores
Argentina aprendió de los partidos anteriores. Tanto frente a Egipto como ante Cabo Verde tuvo encuentros mucho más complicados de lo esperado, por lo que el equipo mostró mayor paciencia cuando el empate parecía acercar la definición a los penales.
En lugar de desesperarse, los argentinos mantuvieron la posesión, siguieron atacando y buscaron abrir espacios hasta encontrar el gol que terminó inclinando la balanza.
La confianza de Scaloni en Julián Álvarez
Aunque Julián Álvarez no había tenido el Mundial más brillante en comparación con la edición de 2022, Lionel Scaloni nunca dejó de confiar en él.
El delantero trabajó constantemente sin balón, presionó a la defensa rival durante todo el partido y encontró su recompensa en el tiempo extra con un espectacular disparo al ángulo que terminó siendo uno de los mejores goles del torneo.
Messi sigue marcando la diferencia
A sus 39 años, Lionel Messi continúa siendo el futbolista que cambia el rumbo de los partidos para Argentina.
Más allá de no aparecer en el marcador, volvió a ser el eje ofensivo del equipo: atrajo marcas, generó espacios para sus compañeros, filtró pases decisivos y manejó el ritmo del encuentro cuando más lo necesitaba la Albiceleste.
Su liderazgo volvió a ser determinante en un partido de máxima exigencia.
El siguiente reto: Inglaterra
Con esta victoria, Argentina se instaló entre las cuatro mejores selecciones del Mundial 2026 y ahora tendrá una de sus pruebas más difíciles cuando enfrente a Inglaterra.
Será un choque entre dos candidatos al título, donde la Albiceleste buscará mantener vivo el sueño del bicampeonato y dar un paso más hacia una nueva final mundialista.