América volvió a demostrar que, bajo las órdenes de Guillermo Almada, tiene argumentos suficientes para competir en cualquier escenario. Las Águilas derrotaron 3-1 al Portland Timbers en la segunda jornada de la Leagues Cup y, más allá de sumar otros tres puntos, dejaron una muestra importante de lo que puede ser este equipo con el técnico uruguayo al frente.
Porque el resultado puede parecer sencillo al ver el marcador, pero el partido no lo fue. América comenzó ganando con un verdadero golazo de Brian Rodríguez, pero Portland encontró rápidamente el empate y durante varios minutos consiguió incomodar a un conjunto azulcrema que tuvo que trabajar para recuperar el control del encuentro.
Ahí es donde comienza a notarse una de las principales características que Almada puede aportar al América: la capacidad de tener diferentes soluciones durante un mismo partido. El equipo no dependió de una sola figura y, cuando el encuentro comenzó a complicarse, encontró respuestas desde el banquillo.
Brian Rodríguez volvió a levantar la mano
El partido comenzó con un América que buscó atacar desde los primeros minutos y apenas al 6′, Brian Rodríguez apareció para abrir el marcador.
El uruguayo cobró un tiro libre de gran manera y puso el 1-0, en una jugada que también vuelve a poner sobre la mesa su situación dentro del club. Entre rumores sobre una posible salida y las constantes especulaciones alrededor de su futuro, Brian respondió de la mejor manera posible: dentro de la cancha.

Sin embargo, el gol no significó que América tuviera un partido controlado.
Portland comenzó a crecer y encontró espacios ante una defensa que por momentos tuvo dificultades para contener las transiciones del equipo estadounidense. Al minuto 20, un error en la salida terminó siendo aprovechado por Kristoffer Velde, quien dejó atrás a Ramón Juárez y venció a Rodolfo Cota para poner el 1-1.
América tuvo que volver a construir el partido
Después del empate, Portland consiguió tener algunos de sus mejores minutos. La presión aumentó, comenzaron los choques y el partido se volvió mucho más físico, algo que obligó al América a competir de otra manera.
Las Águilas tuvieron que dejar de pensar únicamente en atacar y comenzaron a buscar nuevamente el control mediante la posesión.
Ahí aparecieron jugadores como Raphael Veiga y Brian Rodríguez, mientras que en defensa Ramón Juárez y compañía tuvieron que resistir algunos de los ataques de Portland.
Y aunque el marcador seguía igualado, América no dejó de buscar el segundo.
Violante vuelve a aparecer en el momento importante
Al minuto 63, una jugada que parecía no tener demasiado peligro terminó cambiando nuevamente el partido.
Brian Rodríguez tomó la pelota, sacó un disparo que se desvió en un defensor y terminó pegando en el poste. El balón quedó vivo dentro del área y ahí apareció Isaías Violante para mandar la pelota al fondo de las redes.
El gol fue importante porque llegó justo cuando el partido comenzaba a entrar en una etapa de mucha tensión. Portland ya no tenía la misma facilidad para avanzar y América comenzaba nuevamente a encontrar espacios.
Almada movió sus piezas y comenzó a darle minutos a otros jugadores.
Y entonces apareció uno de los momentos más interesantes de la noche.
Óscar Perea y un debut que ilusiona
Minuto 82.
Guillermo Almada mandó al campo a Óscar Perea, uno de los refuerzos que más expectativas ha generado en el América.
Seis minutos después, el colombiano tuvo su primera gran aparición con la camiseta azulcrema.
Henry Martín peleó una pelota aérea, el balón quedó suelto y Perea aprovechó su velocidad para conducirlo y definir para poner el 3-1.
Un debut soñado.
Pero más allá del gol, la jugada representa algo importante para el América: Almada está comenzando a encontrar alternativas.
Brian fue determinante. Violante volvió a responder. Henry ingresó para aportar en ataque y Perea necesitó apenas unos minutos para demostrar que puede ser una pieza interesante para el equipo.
Dos partidos, dos victorias y una idea que comienza a crecer
Con este resultado, América llegó a seis puntos en la Leagues Cup y mantiene el paso perfecto en el torneo.
Pero probablemente lo más importante para las Águilas no sean únicamente los puntos.
Guillermo Almada llegó al América con la misión de aprovechar al máximo una plantilla que ya tenía talento, pero que necesitaba encontrar una nueva identidad. Y en estos primeros partidos comienza a verse un equipo capaz de competir, sufrir, modificar su forma de jugar y encontrar soluciones.
Todavía es pronto para saber hasta dónde llegará este América. Sin embargo, hay algo que empieza a quedar claro: el equipo no necesita que todo pase por una sola figura para ganar partidos.
Contra Portland, América tuvo que remontar el golpe del empate, resistir los mejores momentos del rival y después encontrar la manera de liquidarlo.
Y quizá esa sea la mejor noticia para Guillermo Almada.
Porque si algo necesita un equipo que aspira a competir por todo, es precisamente eso: tener respuestas cuando el partido no sale como estaba planeado.
Por ahora, América tiene dos partidos, dos victorias y seis puntos en la Leagues Cup. Y mientras Almada sigue conociendo a su plantilla, las Águilas empiezan a demostrar que pueden ser uno de los equipos más competitivos del torneo.