El Estadio Hidalgo fue escenario de un empate sin goles que dice más de lo que aparenta. Pachuca y América firmaron un 0-0 que dejó sensaciones encontradas, pero que, en el caso de las Águilas, vuelve a encender las alarmas en este inicio del Clausura 2026. El equipo de André Jardine sigue sin encontrar claridad, ni rumbo, ni gol.
América arrancó el torneo con un empate en Tijuana, cayó en casa ante San Luis y ahora volvió a dividir puntos en Pachuca. Tres jornadas, cero goles a favor y apenas dos puntos, una realidad que contrasta con la expectativa que rodea al plantel azulcrema. La sequía ya se extiende a 270 minutos sin anotar, una cifra poco habitual para un equipo acostumbrado a ser protagonista.
El partido tuvo ritmo, intensidad y disputas constantes en el mediocampo, pero careció de contundencia. América intentó asumir el control desde la posesión, con Álvaro Fidalgo como principal conductor y Brian Rodríguez buscando desequilibrio por las bandas. Sin embargo, el dominio territorial rara vez se tradujo en peligro real sobre la portería de Carlos Moreno.
Pachuca, fiel a su idea, apostó por transiciones rápidas y por el talento de Oussama Idrissi para romper líneas. Salomón Rondón ingresó en la segunda mitad y fue quien más cerca estuvo de inclinar la balanza. El delantero venezolano exigió a la zaga americanista y tuvo la opción más clara del complemento, pero el gol nunca llegó.
Conforme avanzaron los minutos, el trámite se fue inclinando ligeramente hacia los Tuzos. América comenzó a perder frescura, a repetir pases en zona baja y a mostrar una versión predecible. Jardine movió el banquillo, pero las variantes no modificaron el guion. Ni siquiera el ingreso tardío de sus piezas ofensivas logró romper el orden defensivo hidalguense.
Termina el enfrentamiento de Jornada 3. 🦅@GNPSeguros#Viviresincreíble #GNP pic.twitter.com/lq1W0e1ksC
— Club América (@ClubAmerica) January 19, 2026
El empate terminó por reflejar el momento de ambos. Pachuca, ahora dirigido por Esteban Solari, suma cuatro puntos y se mantiene en la parte media de la tabla, con sensaciones de solidez, aunque todavía con áreas por ajustar. América, en cambio, se queda en la posición 15, lejos de lo esperado y con la urgencia de replantear su funcionamiento colectivo.
El 0-0 no fue un accidente. Fue la consecuencia de un América espeso, sin profundidad, y de un Pachuca que supo competir, resistir y, por momentos, ser el equipo más cercano al gol. El torneo apenas comienza, pero en Coapa el margen de error ya empieza a reducirse.