Puebla empieza a moverse… y lo hace desde el banquillo. En pleno cierre del Clausura 2026, el club decidió no continuar con Albert Espigares como director técnico, marcando el inicio de una reestructura tras un semestre que dejó más dudas que respuestas.
La información fue dada a conocer por el periodista César Luis Merlo, confirmando la salida del entrenador español, quien apenas había tenido su primera experiencia al frente de un equipo profesional.
Un ciclo corto… y sin resultados
El paso de Espigares por Puebla fue breve y con poco margen de maniobra. El equipo terminó en la parte baja de la tabla, con apenas tres victorias en todo el torneo, además de una de las ofensivas más débiles del campeonato.
El proyecto no logró consolidarse y los resultados terminaron por marcar el rumbo. Aunque su llegada al primer equipo respondió a su trabajo previo en fuerzas básicas, el salto no se tradujo en una mejora deportiva.
Reestructura en marcha
La salida del técnico no es un caso aislado. Puebla ya había anunciado la baja de varios jugadores en días recientes, lo que confirma una limpia importante de cara al siguiente torneo.
El objetivo es claro: reconstruir la plantilla y cambiar la cara del equipo para el Apertura 2026, después de un semestre que dejó al club lejos de cualquier aspiración competitiva.
Opciones sobre la mesa
La directiva ya analiza posibles reemplazos. Entre los nombres que han sido sondeados aparecen perfiles con experiencia en el futbol mexicano, como Leandro Cufré, Gerardo Espinoza y Gustavo Leal.
Incluso, no se descarta que surjan más opciones en los próximos días, en un proceso donde el club buscará tomar una decisión que le dé estabilidad al proyecto.Puebla se queda sin técnico… pero con la necesidad urgente de reinventarse. El siguiente paso será clave, porque más allá del nombre que llegue, el reto será devolverle identidad a un equipo que viene de uno de sus torneos más complicados.