Messi entró para buscar el rescate, pero el golpe definitivo llegó en la otra portería. New York Red Bulls derrotó 2-0 al Inter Miami este sábado 24 de octubre en Harrison, Nueva Jersey, y frenó una racha de tres victorias consecutivas del conjunto visitante. Un autogol de Casemiro abrió el camino y Emil Forsberg sentenció en tiempo añadido. Entre ambas anotaciones, Miami tuvo el balón durante largos pasajes, aunque fueron los locales quienes construyeron las ocasiones más claras y sostuvieron una ventaja que nunca perdió vigencia.
El encuentro empezó a complicarse para las Garzas al minuto siete. Cade Cowell mandó un centro raso y Casemiro terminó desviándolo hacia su propia portería. La acción premió el arranque de Red Bulls, que ya había avisado mediante Julian Hall. El joven atacante volvió a desperdiciar una oportunidad frente al arco durante la primera mitad, mientras Jorge Ruvalcaba tampoco consiguió aprovechar sus llegadas. Miami alcanzó el descanso con una diferencia mínima, sostenido por las fallas rivales y todavía con posibilidades de modificar el rumbo en el complemento.
La respuesta incluyó el ingreso de Lionel Messi al minuto 56, en sustitución de Riquelme Fillipi. Sin embargo, su presencia no eliminó los problemas del visitante. Ruvalcaba continuó amenazando y Dayne St. Clair intervino para mantener abierto el partido. Del otro lado, Ethan Horvath respondió ante Sergio Reguilón y, más adelante, evitó el empate de Santiago Morales tras un pase del argentino. El rebote quedó para Telasco Segovia, cuyo remate se estrelló en el travesaño: la oportunidad más cercana de Miami terminó sin alterar el marcador definitivo.
Cuando los visitantes todavía perseguían la igualada, Forsberg resolvió la historia al 90+1. Cameron Harper aprovechó una mala entrega de St. Clair y asistió al sueco, que había ingresado al minuto 85. Su definición aseguró tres puntos para un Red Bulls que comenzó la jornada en el noveno puesto del Este, la última plaza de postemporada. Inter Miami, pese a registrar 62% de posesión, salió sin goles y con su buena marcha interrumpida. Ahora recibirá a Cincinnati el miércoles, mientras Nueva York visitará a New England Revolution como próximo compromiso.