La desilusión en México por el Mundial 2026

La Copa del Mundo de 2026 se anunció como un acontecimiento histórico para México, el único país del mundo en ser anfitrión por tres veces de una justa mundialista… pero la realidad ha enfriado los ánimos.

Aunque será sede conjunta, la magnitud del torneo estará lejos de vivirse por completo en territorio nacional. De los 104 partidos programados, Estados Unidos tendrá 78 y México únicamente 13. Desde ahí, la sensación es clara: la fiesta mundialista durará poco en casa.

Un Mundial sin reflectores para México

Sí, México albergará el partido inaugural en el Estadio Azteca. Pero más allá de ese evento —que evidentemente atraerá reflectores de todo el mundo— el panorama es limitado. Con tan pocos partidos asignados, las probabilidades de ver duelos entre potencias o enfrentamientos estelares son muy bajas por no decir que prácticamente nulas.

Incluso si a México le tocara un rival atractivo en ese debut, como Noruega, con la presencia de Haaland, el riesgo de un duelo sumamente desequilibrado está presente. Y con el nivel actual de la selección mexicana —que, dicho sea de paso, hilan 6 partidos sin ganar— hay quienes consideran que sería mejor evitar un ridículo internacional en su propio Mundial.

Partidos intrascendentes

Aunque aún no se realiza el sortero mundialista, lo más probable es que en México se disputen partidos de bajo perfil: selecciones de escasa proyección internacional, partidos de trámite y figuras poco conocidas. Con solo 13 encuentros a repartir entre tres estadios, las grandes estrellas —Messi, Cristiano Ronaldo, Mbappé o cualquier otro nombre alguna figura internacional— difícilmente aparecerán aquí.

Las fases decisivas del torneo, incluidos cuartos de final, semifinales y final, se jugarán íntegramente en Estados Unidos. Eso concentra el espectáculo allá y deja a México con una versión muy reducida del Mundial.

Mucha política en el fútbol

A todo esto, se suman factores políticos. Con la figura de Donald Trump de nuevo en el panorama estadounidense —y su conocida postura migratoria—selecciones como Irán enfrentan restricciones de entrada al país. Por ello, México podría convertirse en sede de esos partidos “reasignados”, lo que significaría recibir equipos de menor relevancia, reforzando la percepción de encuentros intrascendentes.

En otras palabras, México podría terminar siendo anfitrión de partidos que no generan altas expectativas, mientras lo verdaderamente importante se desarrolla en el país de las barras y las estrellas.

¿Por qué no hay ilusión?

Porque el Mundial 2026, aunque técnicamente incluye a México, no se vivirá aquí con la misma intensidad ni relevancia. Porque la mayor parte del espectáculo —las potencias, los mejores duelos, las grandes figuras— estará en Estados Unidos. Porque los partidos que se disputarán en territorio nacional, salvo la inauguración, difícilmente pasarán a la historia.

México será sede, sí. Pero una sede con poco brillo. Y por eso, a un año y medio del Mundial, la ilusión todavía no aparece.

Total
0
Shares
Previous Article

¡Inicia la reestructuración! Efraín Juárez será la clave en el nuevo proyecto de Pumas 

Next Article

¡Efraín Juárez inicia contactos para traer a su primer refuerzo para el Clausura 2026!