¿El aficionado fallecido, protagonismo de Cruz Azul en CU?; las razones de la UNAM para no renovar el contrato a La Máquina
La negativa de la UNAM para renovar el contrato de Cruz Azul en el Estadio Olímpico Universitario se convirtió en una de las decisiones más sorpresivas en la antesala del Clausura 2026. A menos de una semana del arranque del torneo, la institución universitaria notificó al club cementero que no continuaría como local en Ciudad Universitaria, pese a que existía un acuerdo de palabra desde noviembre. La noticia tomó desprevenida a la directiva celeste, que ya tenía planeada su logística deportiva y administrativa para el inicio de la temporada.
Cruz Azul jugará en Puebla
Ante la urgencia del calendario, Cruz Azul se vio obligado a reaccionar de inmediato, sobre todo porque debutará como local en la Jornada 2 frente a Atlas. Aunque se analizaron distintas alternativas dentro de la Ciudad de México, no se logró concretar un acuerdo para volver al Estadio Ciudad de los Deportes, como ocurrió en 2024. Finalmente, el club confirmó al Estadio Cuauhtémoc de Puebla como su nueva sede, una solución de emergencia que generó inconformidad entre amplios sectores de la afición.
Las razones de la UNAM
Entre las razones de fondo que influyeron en la postura de la UNAM aparecen las fricciones acumuladas entre Cruz Azul y Pumas durante el semestre anterior. Episodios como el caso de Adalberto Carrasquilla, que si bien no llegó a instancias disciplinarias formales sí tensó la relación entre las partes, y el fallecimiento de un aficionado en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, dejaron un entorno negativo que pesó en la decisión final. Estos antecedentes deterioraron el vínculo institucional y abonaron al rechazo de la renovación.
Además del contexto extradeportivo, el impacto deportivo de Cruz Azul en el Olímpico Universitario tampoco pasó desapercibido. En apenas un año como local en CU, La Máquina estableció un récord de partidos invicto y conquistó la Concachampions, además de alcanzar dos semifinales de Liga MX. Aunque el título liguero quedó pendiente, el protagonismo cementero en territorio universitario fue un factor que también influyó en la determinación de la UNAM, cerrando así una etapa que, en lo futbolístico, resultó altamente exitosa para el conjunto celeste.