Las nuevas políticas migratorias impulsadas por Donald Trump comienzan a generar repercusiones directas en el mundo del fútbol, a poco más de un año de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El denominado programa “Visa Bond” obliga a ciudadanos de determinados países a depositar entre 5 mil y 15 mil dólares como garantía para obtener visas de turismo o negocios, una medida que se ampliará a 50 naciones y que impacta especialmente a aficionados africanos que buscan asistir al torneo en territorio estadounidense.
Países como Argelia, Senegal, Costa de Marfil, Túnez y Cabo Verde se encuentran entre los más afectados por esta disposición, lo que representa un obstáculo económico considerable para miles de seguidores. Ante este panorama, la FIFA ha iniciado gestiones para que jugadores, cuerpos técnicos y delegaciones oficiales queden exentos de esta medida, aunque, de momento, dichas excepciones no contemplarían a familiares ni aficionados.
Ya afectó a Cruz Azul
El impacto de estas restricciones ya se trasladó al fútbol de clubes. Christian Ebere, jugador de Cruz Azul, no pudo ingresar a Estados Unidos para disputar un partido amistoso en San José, California, debido a su nacionalidad. El atacante tuvo que regresar a México, evidenciando cómo estas políticas trascienden el ámbito internacional y afectan directamente la logística de equipos profesionales.
La situación genera preocupación dentro del entorno celeste, especialmente considerando los compromisos internacionales que se avecinan. Cruz Azul deberá viajar a Estados Unidos para enfrentar a Los Angeles FC en la Concacaf Champions Cup, además de su participación en la Leagues Cup, lo que convierte el caso de Ebere en un tema prioritario para la directiva.
Desde el club han confirmado que ya trabajan en la gestión de documentación y alternativas legales para garantizar la presencia del futbolista en futuros encuentros. Sin embargo, el escenario plantea un desafío mayor de cara al Mundial 2026, donde las políticas migratorias podrían influir no solo en la experiencia de los aficionados, sino también en la operatividad de equipos y selecciones dentro de una de las competiciones más importantes del planeta.