La muerte de Jesús de Miguel abrió una pregunta que rebasa el resultado de un partido: ¿puede terminar en prisión Jesús Owono? El delantero del Tenerife falleció este martes 3 de noviembre después del choque con el guardameta del Andorra. La respuesta exige una distinción: investigar lo ocurrido no equivale a considerar culpable al portero ni anticipa una condena.
La Policía Nacional abrió diligencias a través del Grupo de Homicidios y el caso quedó bajo supervisión judicial, según confirmó EFE. De Miguel, de 30 años, murió en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria tras el impacto sufrido el lunes en el Heliodoro Rodríguez López. Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias y su relación con el desenlace fatal.
Qué tendría que acreditarse para una responsabilidad penal
El artículo 142.1 del Código Penal español contempla de uno a cuatro años de prisión para quien cause una muerte por imprudencia grave. Esa pena describe una posibilidad legal, no un castigo decidido para Owono. Su aplicación exigiría acreditar una conducta gravemente imprudente y que el fallecimiento pudiera atribuirse jurídicamente a esa actuación, con base en pruebas.
El mismo artículo distingue una imprudencia menos grave, castigada con multa de tres a dieciocho meses. También prevé inhabilitación profesional de tres a seis años cuando concurre imprudencia profesional. Esta última figura tampoco se activa porque el implicado sea futbolista: necesita una valoración específica. Por tanto, no puede anunciarse una suspensión de carrera como consecuencia automática del fallecimiento.
El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, considera “muy difícil” que se abra un proceso penal, según sus declaraciones a EFE. Su valoración parte de que el impacto ocurrió en un lance del juego. Señaló que habrá que examinar el acta arbitral y lo que determine la justicia deportiva, sin que eso cierre la investigación.
La diferencia está entre una infracción futbolística y una conducta penalmente relevante. Una tarjeta roja o la gravedad del resultado no bastan, por sí solas, para demostrar un delito. Habrá que estudiar si la intervención superó el riesgo permitido del deporte. Por ahora existen diligencias abiertas; atribuir a Owono una pena supondría adelantarse a conclusiones que todavía no existen.