Bélgica hizo exactamente lo que tenía que hacer: salir a ganar, convencer y asegurar su boleto a los dieciseisavos de final sin depender de nadie más. Después de dos partidos llenos de dudas, el conjunto europeo finalmente mostró su mejor versión y goleó 5-1 a Nueva Zelanda para quedarse con el liderato del Grupo G.
Los belgas llegaban bajo presión tras empatar 1-1 frente a Egipto y 0-0 ante Irán, resultados que habían encendido las alarmas alrededor de un equipo que no terminaba de convencer. Sin embargo, en el partido decisivo respondieron con autoridad y despejaron muchas dudas.
Trossard marcó el camino
Desde el arranque, Bélgica impuso condiciones y dejó claro que no quería sorpresas. El equipo dominó la posesión, atacó constantemente por las bandas y encontró en Leandro Trossard a su futbolista más peligroso.
El atacante fue la gran figura del encuentro al firmar un doblete y liderar gran parte del juego ofensivo belga. Su movilidad, capacidad para atacar espacios y lectura en el último tercio fueron claves para romper la resistencia neozelandesa.
Aunque Bélgica tardó en abrir el marcador, el gol de Trossard al minuto 28 terminó destrabando un partido que comenzaba a generar ansiedad.
De Bruyne también apareció
Otro de los nombres propios fue Kevin De Bruyne. El mediocampista había mostrado frustración durante varios pasajes del encuentro por la falta de contundencia, pero nunca dejó de intentarlo.
Su recompensa llegó en la segunda mitad con una definición de enorme calidad desde la frontal del área, un gol que reflejó perfectamente su insistencia y jerarquía.
Con él manejando los tiempos y distribuyendo juego, Bélgica se vio mucho más cercana a la versión que se esperaba antes del torneo.
Nueva Zelanda sufrió de principio a fin
Nueva Zelanda intentó competir y resistir, pero la diferencia de calidad fue demasiado evidente. Aunque el conjunto oceánico mostró intensidad y buscó reaccionar con cambios en el complemento, nunca logró incomodar seriamente a los europeos.
Lo poco que generó encontró una buena respuesta de Thibaut Courtois, quien apareció en momentos puntuales para evitar cualquier intento de remontada.
El gol del honor de los neozelandeses llegó en la recta final, pero apenas sirvió para maquillar el resultado.
Bélgica ya piensa en la fase final
La entrada de Romelu Lukaku terminó liquidando cualquier suspenso.
El delantero marcó prácticamente en su primer contacto con el balón, devolviendo tranquilidad a su selección antes de que llegara el quinto tanto para sellar la goleada.
Con este triunfo, Bélgica aseguró el liderato del Grupo G y recuperó confianza justo a tiempo. Ahora, los europeos esperan rival para los dieciseisavos de final del 1 de julio, con la sensación de haber despertado en el momento indicado.