Alejandro Orellana / Enviado East Rutherford, Nueva Jersey.
Masterclass de Luis de la Fuente. Porque, aunque a veces tarde en llegar, el futbol suele premiar al que mejor juega. España conquistó la Copa del Mundo 2026 tras vencer 1-0 a Argentina en el Nueva York Nueva Jersey Stadium y bordó la segunda estrella de su historia.
El marcador fue corto para lo que ocurrió sobre el césped. La Roja borró por completo al equipo de Lionel Scaloni, aunque necesitó hasta el segundo tiempo extra para romper la resistencia de un Emiliano «Dibu» Martínez que sostuvo a Argentina prácticamente por su cuenta. Un riflazo de Ferran Torres terminó con el sufrimiento español y, quizá, también con el último partido de Lionel Messi vestido de albiceleste.
🏆🇪🇸 ¡España es campeón del mundo!
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La Roja vuelve a tocar la gloria y levanta el trofeo más importante del fútbol. ⭐🌎
Una generación inolvidable que queda escrita en la historia. 🏟️🔥#Mundial #España #CampeónDelMundo pic.twitter.com/FjZg65b3Kg
Luis de la Fuente sigue coleccionando trofeos como quien llena un álbum: oro olímpico en París 2024, Eurocopa y ahora una Copa del Mundo. Los números explican perfectamente la diferencia: 20 disparos contra apenas dos de Argentina, 68 por ciento de posesión y un dominio que rozó el abuso futbolístico. Al final hubo empujones, manotazos y algunas patadas. La frustración también quiso levantar una copa.
La jornada comenzó con un calor sofocante en Nueva Jersey, un día después de las tormentas que pusieron en duda el clima para la final. El espectáculo arrancó mucho antes del silbatazo. IShowSpeed y Post Malone abrieron la ceremonia ante un estadio repleto con 80,663 aficionados.
Jennifer Hudson interpretó el himno estadounidense con una actuación impecable. Después aparecieron Robbie Williams, Laura Pausini y Nicole Scherzinger para mantener el ambiente de espectáculo. El trofeo llegó escoltado por Andrés Iniesta, Mario Kempes y Carlos Alcaraz, saliendo de un maletín de Louis Vuitton. Tom Cruise incluso se dio tiempo para recordarle al mundo que este Mundial representó «joy and greatness», antes de que Bruce Buffer hiciera retumbar el estadio con su ya clásico: «It’s Tiiiiime!».
Solo había un pequeño detalle.
Faltaba el futbol.
Y cuando finalmente empezó, solo apareció un equipo.
España monopolizó la posesión desde el primer minuto, presionó alto y movió el balón con paciencia. Argentina sobrevivía como podía, acumulando errores y sin conectar tres pases consecutivos.
Lo más llamativo era que, mientras el 80 por ciento del estadio vestía de albiceleste, el partido parecía jugarse completamente en territorio español.
El primer tiempo dejó más espectáculo en las gradas que en la cancha. Ni Messi ni Lamine Yamal lograban desequilibrar y el descanso terminó pareciéndose mucho más a un show del Super Bowl que a una final mundialista. Madonna, Ronaldo Nazário, Ronaldinho, BTS, Ted Lasso, Justin Bieber y Shakira desfilaron por el escenario.
Todo impecable.
Solo seguía faltando el futbol.
En la segunda parte ya no hubo dudas sobre quién mandaba. España convirtió el partido en un monólogo. Argentina resistía, cambiaba jugadores, retrocedía metros y esperaba un milagro.
Ese milagro tenía nombre y apellido: Emiliano Martínez.
El «Dibu» evitó una y otra vez el gol español. Ferran Torres, Nico Williams, Laporte, Pedri y compañía encontraron siempre al arquero argentino, que mantenía con vida a una selección que seguía sin incomodar a Unai Simón.
Si alguien hubiera dicho antes del partido que Argentina llegaría al minuto 75 sin un solo disparo al arco, probablemente lo habrían acusado de exagerado.
Pero ocurrió.
Y mientras España acumulaba oportunidades, desde la grada comenzó a escucharse un cántico que resumía perfectamente lo que sucedía:
«¡Argentina tiene miedo!»
Los minutos pasaban y el gol seguía sin caer. Los aficionados empezaban a desesperarse. Con boletos que rondaban entre los cuatro mil y diez mil dólares, más de uno seguramente pensó que el verdadero espectáculo había sido el show de medio tiempo.
Ya en la prórroga, Argentina perdió incluso la ventaja numérica tras la expulsión de Enzo Fernández. Scaloni decidió estacionar el autobús con la esperanza de sobrevivir hasta los penales.
Y casi lo consigue.
Enzo Fernández es expulsado tras recibir su segunda tarjeta amarilla y deja a Argentina con un hombre menos en tiempo extra. 🟥🇦🇷#Argentina #España #Mundial #FinalDelMundial pic.twitter.com/74DpCFBU6D
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Nico Williams incluso vio cómo le anulaban un gol en una decisión bastante discutible, provocando que desde la grada española retumbara un contundente:
«¡Esto es un atraco!»
Pero el futbol terminó poniendo todo en su lugar.
Al inicio del segundo tiempo extra, Nico Williams volvió a desbordar y encontró a Ferran Torres dentro del área. Esta vez no hubo milagro del «Dibu». El delantero español fusiló la portería y, por fin, hizo justicia a un partido que llevaba casi dos horas inclinándose hacia un solo lado.
Argentina simplemente no apareció.
España sí.
Ferran todavía marcó un segundo tanto que fue anulado por fuera de juego, como si la final todavía necesitara una dosis más de drama.
Messi intentó un último esfuerzo en los minutos finales, pero la defensa española cerró cualquier esperanza. El silbatazo definitivo desató una breve bronca entre ambos equipos, aunque ya nada podía cambiar la historia.
España volvió a la cima del mundo.
Y esta vez no hubo discusión: ganó el mejor.
