Lo que parecía un partido destinado al cálculo terminó convirtiéndose en uno de los encuentros más emocionantes del Mundial 2026. Argelia y Austria empataron 3-3 en un auténtico duelo de locura, resultado que terminó clasificando a ambas selecciones a los dieciseisavos de final.
Antes del silbatazo inicial, el escenario parecía claro: el empate beneficiaba a ambos y los metía directamente en la siguiente ronda. Por eso, muchos esperaban un partido trabado, con pocas emociones y mucho control.
Sin embargo, el futbol tenía preparada otra historia.
Del posible “biscotto” al caos total
Durante varios tramos del encuentro, el partido sí tuvo ese aroma a “biscotto”, con ambos equipos manejando la posesión sin asumir demasiados riesgos.
Pero todo cambió cuando David Alaba filtró un pase brillante que dejó mano a mano a Marko Arnautović, quien definió con sangre fría para adelantar a Austria.
Ese gol cambió completamente el guion.
La derrota dejaba virtualmente fuera a Argelia, por lo que los africanos se vieron obligados a adelantar líneas y arriesgar mucho más.
Mahrez lideró la reacción argelina
A partir del gol austríaco, Argelia reaccionó con intensidad y encontró en Riyad Mahrez a su gran referente ofensivo.
Primero comenzaron los avisos con remates al poste y oportunidades claras dentro del área. La presión fue creciendo hasta que llegó el empate gracias a una gran acción individual de Belghali, quien dejó rivales en el camino antes de definir con calidad.
Austria reaccionó en la segunda mitad y volvió a golpear. Esta vez fue Marcel Sabitzer quien apareció desde segunda línea para devolverle la ventaja a los europeos.
Pero Argelia volvió a responder.
Un final completamente inesperado
Cuando parecía que el empate ya estaba firmado por conveniencia, el partido volvió a romperse en los minutos finales.
Mahrez apareció nuevamente y marcó un gol que parecía definitivo, dándole momentáneamente la victoria a Argelia y cambiando por completo el panorama del grupo.
Ese tanto incluso dejaba fuera a Austria y alteraba todos los cruces de la siguiente ronda.
Sin embargo, todavía faltaba el último giro.
Ya con el tiempo agregado prácticamente consumido, Sasa Kalajdzic apareció para marcar el 3-3 definitivo y desatar la locura total.
Así quedaron los cruces
El empate terminó beneficiando a ambos. Austria aseguró el segundo lugar del grupo y ahora se medirá ante España en uno de los cruces más atractivos de los dieciseisavos de final.
Argelia, por su parte, avanzó en el tercer puesto y enfrentará a Suiza en la siguiente ronda.
El gran damnificado fue Irán, que dependía de un resultado distinto y quedó oficialmente eliminado del torneo.
Lo que comenzó como un partido de cálculo terminó dejando una lección muy clara: en un Mundial, incluso cuando todo parece escrito, el futbol siempre encuentra la forma de sorprender.