Santos tuvo la oportunidad de adelantarse ante Querétaro, pero Fran Villalba falló desde el punto penal y dejó escapar una ocasión importante para los Guerreros en el Estadio Corona.
El momento también tuvo una reacción fuera de la cancha. La cara de Alejandro “Aleco” Irarragorri tras el cobroacompañó la frustración de una oportunidad desperdiciada. El presidente de Santos pasó de esperar una posible celebración a ver cómo su equipo tendría que seguir buscando el gol.
Villalba no pudo convertir desde los once pasos y la atención se repartió entre el fallo del español y la reacción del directivo lagunero.
Aleco Irarragorri encontró cómo celebrar el segundo gol de Santos ante Querétaro sin descuidar sus otras responsabilidades. Con un bebé en brazos, el presidente de los Guerreros levantó la mano e hizo el signo de paz. El festejo fue discreto en movimientos, pero claro en el mensaje.
Después de la tensión por el penal fallado de Fran Villalba, llegó el momento de relajarse. Esta vez no hubo necesidad de brincar: Aleco celebró en modo tranquilo, porque el gol se grita, pero al bebé se le cuida.
Querétaro se quedó con uno menos y Aleco Irarragorri encontró un motivo más para sacar los pasos. Tras la expulsión de Diego Reyes, jugador de los Gallos Blancos, el presidente de Santos celebró bailando y animando a la afición lagunera.
La tarjeta roja fue para la visita, pero el ritmo lo puso Aleco. Desde su lugar, acompañó la ventaja numérica de los Guerreros con una celebración peculiar: baile y una invitación a la tribuna para seguir alentando. Esta vez, la superioridad también se festejó fuera de la cancha.
Aleco Irarragorri prometió revivir a Santos y los Guerreros empiezan a responderle en la cancha. La goleada de 5-0 sobre Querétaro significó su quinta victoria consecutiva, una racha que da fuerza a aquella promesa y motivos para que la afición vuelva a ilusionarse.
El presidente lagunero vivió la tarde con repertorio completo: tensión por el penal fallado de Villalba, festejo con un bebé en brazos y baile tras la expulsión de Diego Reyes, defensor de Gallos. Santos puso los cinco goles y Aleco, la coreografía.
Todavía queda camino por recorrer, pero el equipo ya le está poniendo resultados al discurso. Por ahora, la prometida resurrección viene con goleadas y pasos de baile.