Chile golpeó primero ante México. La Roja encontró el espacio justo para abrir el marcador en el Memorial Coliseum y silenció momentáneamente a la afición mexicana. El Tricolor había intentado tomar el control del partido, pero una desatención terminó inclinando el encuentro del lado chileno.
Con la desventaja, México tuvo que adelantar líneas y buscar una reacción inmediata. El gol cambió el ritmo del partido y obligó al equipo de Rafa Márquez a asumir más riesgos, mientras Chile intentaba aprovechar los espacios para ampliar la ventaja.