“¡Forza Italia!” y “¡Vamos, Cobolli!” se han convertido en los gritos más repetidos por la afición que se ha dado cita en Acapulco para presenciar las rondas finales del ATP 500. Ante la ausencia de un ídolo claro, tras las prematuras eliminaciones de los cuatro primeros sembrados —Alexander Zverev, Alex de Miñaur, Casper Ruud y Alejandro Davidovich Fokina— la apasionada afición mexicana ha encontrado un nuevo referente para apoyar hasta el final: Flavio Cobolli.
El italiano, quinto cabeza de serie y ahora el mejor sembrado con vida en el torneo, se ha ganado el cariño del público por diversas razones. Su posición en el cuadro lo coloca como uno de los principales aspirantes al título, pero también ha influido su cercanía con la grada. Cobolli ha sorprendido al dirigirse en español a los aficionados tras sus triunfos, un gesto que lo ha acercado aún más a los fanáticos.
En la cancha, el jugador de Florencia ha mostrado solidez y constancia, sin ceder un solo set en lo que va del certamen. Su rendimiento contrasta con el de varias figuras que se despidieron en primera o segunda ronda, generando cierta decepción entre los asistentes. “Han estado malos los partidos”, confesó un aficionado, inconforme por la falta de estrellas en las instancias decisivas.
Pese al respaldo popular, Cobolli mantiene la mesura.
“No me siento el favorito. Son muchos los jugadores que juegan bien aquí en Acapulco. Ganar es complicado. No siento la presión; estoy disfrutando el momento. Me gusta jugar con el público mexicano”, declaró en conferencia de prensa.
El italiano, campeón el año pasado en Bucarest y Hamburgo, se enfrentará ahora al serbio Miomir Kecmanović, quien superó con autoridad al francés Terence Atmane por 6-3 y 6-3.
“Ahora la expectativa es muy alta. Después de cuatro derrotas al inicio del año, me siento mejor. La temporada es larga y no siempre se puede ganar. Tengo más confianza en mi tenis y busco ser lo más regular posible”, añadió Cobolli. El arranque de temporada no fue el esperado para el italiano, que se despidió en primera ronda del Abierto de Australia, pero en Acapulco parece haber encontrado su mejor versión.
También recordó su debut en el torneo, cuando tuvo al público en contra al eliminar al local Rodrigo Pacheco. “Entiendo que para la afición fue difícil que yo le ganara al jugador local, pero ahora estoy en semifinales y debo concentrarme porque enfrento a un rival fuerte”, comentó.
Por su parte, Frances Tiafoe alcanzó su primera semifinal en Acapulco en su octava participación, tras vencer al italiano Mattia Bellucci por 6-3 y 6-4. El estadounidense, octavo sembrado, buscará su cuarto título ATP —y el primero por encima de la categoría 250— cuando enfrente a su compatriota Brandon Nakashima en el turno estelar.
En dobles, Rodrigo Pacheco intentará avanzar a la final junto a Rafael Jodar. La dupla se medirá ante los favoritos Marcelo Melo y Alexander Zverev, en un duelo que promete un estadio volcado en apoyo al mexicano.