¿Riesgo de quedar fuera? La drástica situación de James Rodríguez que pone en duda su nivel para el Mundial
El Mundial 2026 empieza a asomarse en el horizonte y, mientras las selecciones afinan detalles y los jugadores buscan estabilidad, en Colombia persiste una incógnita que no pasa desapercibida. James Rodríguez, capitán y referente del combinado cafetero, sigue sin equipo y sin competencia oficial en un momento clave de la preparación rumbo a la Copa del Mundo.
A 139 días de que ruede el balón en la máxima cita internacional, la situación del volante vuelve a encender las alertas. No solo por lo que representa dentro del vestidor de la Selección Colombia, sino porque el calendario empieza a jugar en su contra. La falta de continuidad, hoy, es un factor imposible de ignorar.
La última vez que James tuvo minutos fue el 18 de noviembre, en el amistoso ante Australia disputado en Nueva York. Aquella noche dejó su sello con un gol de penal, pero desde entonces no ha vuelto a pisar una cancha en competencia oficial. Mientras tanto, trabaja de manera individual y analiza opciones para relanzar su carrera a nivel de clubes.
A medida que el Mundial 2026 se acerca, la planificación individual de los futbolistas comienza a ser tan importante como la colectiva, y en el caso de James, cada semana sin competir pesa un poco más. Las principales ventanas del mercado empiezan a cerrarse: en Europa, los plazos expiran a comienzos de febrero, mientras que ligas como la MLS, México o Colombia lo harán entre febrero y marzo.
El fondo del asunto es el tiempo. James necesita ritmo, continuidad y competencia real para llegar en condiciones al torneo más importante del planeta. Más allá de su jerarquía y experiencia, el fútbol moderno no concede demasiadas licencias, y la Selección Colombia también mira de reojo una situación que impacta directamente en su planificación rumbo al Mundial.
El antecedente reciente demuestra que James ha sabido salir de momentos similares, pero esta vez el calendario aprieta más y la presión es mayor. El Mundial se acerca, las ventanas se cierran y el futuro del capitán cafetero sigue siendo una pregunta abierta.