¡Final cardíaco! Un error en el último segundo definió al último clasificado a playoffs

Hay partidos que definen temporadas y otros que quedan marcados en la memoria colectiva. Steelers vs Ravens, en la Semana 18 y con el último boleto a playoffs en juego, fue ambas cosas. Pittsburgh ganó 26-24 en un cierre absolutamente caótico y, cuando todo parecía perdido, encontró la manera de seguir con vida en enero.

El Acrisure Stadium fue testigo de un duelo que tuvo de todo: errores, remontadas, jugadas defensivas clave y un final que se decidió por centímetros. Literalmente.

Un final que nadie va a olvidar

Baltimore tuvo la victoria en los botines. Con el reloj marcando dos segundos y el marcador en contra, Loop tuvo la oportunidad de cerrar el partido con un gol de campo de 44 yardas. El estadio contuvo la respiración. El golpeo fue malo, el balón se fue desviado por el costado izquierdo y la locura explotó en Pittsburgh.

Los Steelers celebraron como si acabaran de ganar un Super Bowl. No era para menos: el triunfo les aseguró el pase a playoffs vía Wild Card.

Pittsburgh, de rodillas… y de regreso

El último cuarto fue un carrusel de emociones. Baltimore tomó ventaja con una jugada que parecía definitiva: pase corto de Lamar Jackson a Zay Flowers, que se convirtió en una escapada de 64 yardas hasta las diagonales. Un golpe directo al mentón para Pittsburgh.

Pero este equipo se rehúsa a morir. Aaron Rodgers, con temple de veterano y lectura quirúrgica, lideró una serie ofensiva clave. Primero, un envío preciso que dejó a su ofensiva a pulgadas de la anotación y, poco después, el touchdown que devolvió la ventaja a los locales.

Y cuando el momento lo exigió, Rodgers volvió a aparecer. En tercera y largo, lanzó un pase profundo de 26 yardas que cambió por completo el partido. Fue la jugada que preparó el terreno para el golpe final y que confirmó que, aun con los años encima, sabe ganar partidos grandes.

La defensa también jugó su parte

Más allá del intercambio de golpes ofensivos, la defensiva de Pittsburgh fue determinante. T.J. Watt volvió a aparecer cuando más se necesitaba. Su intercepción en el tercer cuarto cortó un momento de crecimiento de Baltimore y devolvió la inercia a los Steelers.

Ese tipo de jugadas no siempre aparecen en las estadísticas finales, pero definen temporadas. Y en partidos así, valen oro.

Un clásico digno de enero

Baltimore dominó buena parte del encuentro, controló el reloj y encontró explosividad con Lamar Jackson y Zay Flowers. Sin embargo, dejó escapar oportunidades clave y terminó pagando caro un error que quedará marcado.

Pittsburgh, fiel a su identidad, resistió, ajustó y golpeó en los momentos justos. No fue perfecto, pero fue suficiente.

La Cortina de Acero sigue en pie. Y enero tendrá, una vez más, acento negro y dorado.

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