Después de una larga ausencia, Cruz Azul volverá a pisar el césped del Estadio Banorte para disputar su último partido como local del Clausura 2026 Liga MX. La Máquina recibirá a Necaxa en un duelo que marcará el cierre de la fase regular, en un escenario cargado de simbolismo para la institución y su afición.
El regreso al Coloso de Santa Úrsula no fue una decisión improvisada. El presidente del club, Víctor Velázquez, encabezó las gestiones con la administración del inmueble para concretar el acuerdo, entendiendo la importancia de disputar este compromiso en la capital del país. La operación se logró en un momento clave del torneo, donde el equipo busca cerrar con una mejor imagen tras semanas de resultados irregulares.
A través de un comunicado oficial, Cruz Azul confirmó que la Liga MX y la administración del estadio avalaron el cambio de sede para el partido correspondiente a la jornada 17 frente a Necaxa. El club también destacó que este movimiento permitirá reencontrarse con su afición en la Ciudad de México, un factor que consideran determinante en el aspecto anímico de cara a la fase final del campeonato.
Pese a este regreso puntual, la institución mantendrá su planificación original para la Liguilla, cuyos partidos como local seguirán disputándose en el Estadio Cuauhtémoc. Así, el duelo ante Necaxa no solo representa el cierre de la fase regular, sino también una oportunidad simbólica para reconectar con su casa histórica antes de encarar el tramo más decisivo del torneo.