Es oficial: ya conocemos a los dos equipos que se enfrentarán en el Super Bowl LX. El próximo 8 de febrero de 2026, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, será testigo de un duelo con sabor a revancha histórica. Los New England Patriots y los Seattle Seahawks volverán a encontrarse en el escenario más grande de la NFL, once años después de protagonizar una de las finales más memorables de la liga.
El recuerdo imborrable de 2015
En el Super Bowl XLIX, disputado en Glendale, Arizona, los Patriots se impusieron 28-24 en un desenlace dramático. La intercepción de Malcolm Butler en los últimos segundos se convirtió en una jugada legendaria, mientras que Tom Brady, con cuatro pases de anotación, fue nombrado MVP. La polémica decisión de Pete Carroll de no correr con Marshawn Lynch en la última jugada sigue siendo tema de debate entre aficionados y analistas.

El presente: un nuevo escenario
Ahora, los equipos llegan con rostros distintos pero con la misma ambición. Los Patriots, dirigidos por Mike Vrabel y con el joven mariscal Drake Maye, buscan demostrar que la franquicia puede reinventarse tras la era Brady-Belichick. Los Seahawks, todavía bajo el mando de Pete Carroll, confían en Sam Darnold para escribir una historia diferente y borrar el fantasma de 2015.
A Super Bowl rematch over a decade in the making. #SBLX pic.twitter.com/xrE8WtIGx5
— NFL (@NFL) January 26, 2026
Por la revancha
El Super Bowl LX no es solo un partido por el título: es la reedición de una narrativa inconclusa. Para Seattle, representa la oportunidad de redimirse; para New England, la ocasión de consolidar una nueva era. En medio de la expectación mediática, el duelo promete emociones intensas y la posibilidad de que la historia vuelva a repetirse… o se reescriba para siempre.