México espera el regreso de los cascos, las yardas y los touchdowns al Estadio Banorte, pero la NFL ya mira más allá de esa noche. Mientras prepara su retorno al país, la oficina encabezada por Arturo Olivé busca que la visita no tenga una despedida. El objetivo es extender una relación cuyo convenio vigente llega hasta 2028.
Olivé, director general de NFL México, aseguró que existen acercamientos para mantener los partidos de temporada regular después de ese año, según reportó ESPN este martes 13 de octubre. La intención está planteada, aunque no equivale a una renovación anunciada. Por ahora, lo confirmado es el compromiso para las temporadas 2026, 2027 y 2028 en la capital mexicana.
La historia reciente ayuda a entender esa urgencia. El último encuentro disputado en México fue en 2022 y las remodelaciones del antiguo Estadio Azteca, realizadas rumbo al Mundial de futbol, interrumpieron las visitas posteriores. La espera terminará el domingo 22 de noviembre, cuando San Francisco 49ers y Minnesota Vikings se enfrenten en el inmueble de la Ciudad de México.
La NFL anunció en febrero un acuerdo multianual para regresar durante tres temporadas. Ese calendario representa la base sobre la que Olivé quiere construir continuidad. También conviene separar dos posibilidades: prolongar los juegos durante más años y aumentar la cantidad de partidos por temporada. La búsqueda de una extensión no confirma, por sí sola, que México recibirá varios encuentros anuales.
El interés tiene raíces. En 2005, México recibió el primer partido de temporada regular de la NFL fuera de Estados Unidos: Arizona Cardinals venció 31-14 a San Francisco. Después llegaron las ediciones de 2016, 2017, 2019 y 2022. La liga calcula que cuenta con 40 millones de aficionados mexicanos, su mayor comunidad de seguidores fuera del territorio estadounidense.
Ese respaldo explica por qué la conversación no termina con el próximo kickoff. México quiere recuperar una cita constante dentro de una liga que amplía su calendario internacional. La respuesta sobre el contrato es: el acuerdo cubre hasta la temporada 2028. Lo que venga después dependerá de las conversaciones, mientras el país prepara otra noche de futbol americano.