El Estadio Monterrey se despidió de la Copa del Mundo con uno de los mejores partidos que nos ha presentado el torneo; Marruecos definió su pase a los octavos de final desde los once pasos ante Países Bajos. Los marroquíes volvieron a la Sultana del Norte 40 años después para lograr un resultado de los más importantes de su historia en los mundiales.
El Gigante de Acero cerró su participación en este campeonato del mundo después de cuatro partidos que nos dieron de qué hablar en todo momento, desde goleadas hasta sorpresas y pasando por el mítico partido mil en este torneo.
El estadio de Nuevo León comenzó el torneo recibiendo a Suecia y Túnez, en donde los suecos salieron con una goleada a favor de 5-1, resultado que le valió para clasificar a la siguiente ronda.
Posteriormente, llegó el partido mil en la historia de las copas del mundo, en donde Japón también goleó al conjunto de Túnez en el segundo partido de la fase de grupos. Por primera vez, los nipones jugaron un Mundial en México.
Para el tercer partido en suelo regiomontano, Sudáfrica dio una de las campanadas más importantes en el certamen, luego de derrotar a Corea del Sur y dejarla fuera de la Copa del Mundo.
Finalmente, Monterrey recibió un juego de dieciseisavos de final en donde se enfrentaron Países Bajos y Marruecos. El campeón de África logró clasificar a la siguiente ronda después de empatar en el último minuto del tiempo reglamentario y vencer en la tanda de penales, metiendo apenas tres penales en cinco ejecuciones.
Monterrey deja un grato sabor de boca por ser una de las mejores sedes en el Mundial; esta es la segunda ciudad mexicana que termina su participación en la Copa. A la Ciudad de México le quedan dos partidos para concluir la participación en el torneo.