Antes de que la Premier League formalizara el proceso disciplinario por irregularidades financieras contra el Manchester City, la directiva del club exploró una vía extrajudicial. Según información revelada por el medio británico Bloomberg, la institución sostuvo acercamientos con los dirigentes de la liga para intentar frenar el expediente antes de su resolución.
La propuesta de un acuerdo financiero
Durante estas conversaciones preliminares, la cúpula del conjunto de Mánchester planteó la posibilidad de abonar una suma considerable de dinero a cambio de resolver el caso sin repercusiones en el plano competitivo. Este intento de arreglo buscaba dar por concluida la investigación administrativa mediante una compensación económica directa y evitar el avance del proceso legal.

Las sanciones en juego y el colapso del diálogo
El propósito principal del club era blindar su proyecto deportivo frente a castigos severos, tales como la deducción de puntos, la pérdida de los títulos conquistados durante nueve temporadas o el eventual descenso de categoría. Sin embargo, las partes no alcanzaron un punto de acuerdo, lo que impidió la concreción del pacto y dio paso al desarrollo del juicio deportivo.

La resolución de los 115 cargos financieros
El colapso de aquellas negociaciones adquiere relevancia tras el dictamen emitido recientemente por la Premier League, donde la institución fue declarada culpable por 115 cargos relacionados con irregularidades financieras a lo largo de nueve campañas. Entre los hallazgos principales se acreditaron esquemas de dobles contratos y desvío de recursos, un fallo que coloca al club ante un escenario de sanciones inédito en la historia de la competición.