Cruz Azul recibió una noticia poco alentadora de cara a las semifinal de Vuelta del Clausura 2026 frente a Club Deportivo Guadalajara. Cuando todo apuntaba a que Nicolás Ibáñez podría volver a las canchas tras su lesión muscular, el delantero no respondió de buena manera al aumento de cargas físicas en los entrenamientos y quedó prácticamente descartado tanto para la ida como para la vuelta ante el Rebaño Sagrado.
El atacante argentino sufrió una ruptura muscular en la zona del gastrocnemio y sóleo de la pierna derecha durante el Clásico Joven disputado hace casi un mes. Aunque los tiempos de recuperación parecían darle margen para reaparecer en liguilla, el cuerpo técnico encabezado por Joel Huiqui decidió no arriesgarlo tras notar que todavía no se encuentra en plenitud física. Incluso, comienza a crecer la incertidumbre sobre si llegará en condiciones óptimas a una hipotética final del Clausura 2026.
La ausencia de Ibáñez representa un golpe sensible para La Máquina, especialmente por la efectividad que mostró desde su llegada al club. En apenas 651 minutos disputados, el ex delantero de Tigres logró marcar cuatro goles, registrando un promedio de una anotación cada 162 minutos. Su capacidad para aparecer en momentos importantes lo convertía en una alternativa muy valiosa para un equipo que atraviesa su mejor momento ofensivo del semestre.
Ahora, la gran duda para Joel Huiqui pasa por decidir quién comandará el ataque cementero frente a Chivas. Christian Ebere llega fortalecido tras su brillante actuación y doblete contra Atlas, mientras que Gabriel Fernández estaría listo para regresar a la titularidad después de superar sus molestias musculares. La decisión no será sencilla: Ebere aporta intensidad, presión y movilidad, mientras que el “Toro” ofrece jerarquía, experiencia y peso específico en el área rival.