Cruz Azul encontró respuestas inmediatas a la ausencia de Erik Lira en plena Liguilla del Clausura 2026. Joel Huiqui no solo apostó por Amaury García para ocupar su lugar en el mediocampo, sino que también modificó el sistema táctico para compensar la baja de uno de los futbolistas más importantes del equipo. Aunque la ausencia del exjugador de Pumas UNAM parecía difícil de cubrir, La Máquina logró mantener equilibrio y funcionamiento colectivo.
Mientras tanto, Lira vive uno de los momentos más importantes de su carrera con la Selección Mexicana. Su presencia en la concentración rumbo al Mundial 2026 nunca estuvo en duda y, pese a que Cruz Azul evaluó solicitar su regreso para disputar la Liguilla, el club decidió mantenerse al margen de la polémica que involucró a Javier Aguirre, Toluca y Chivas por la liberación de jugadores. El mediocampista de 26 años atraviesa un gran momento futbolístico y ya comienza a perfilarse como una opción seria para pelear la titularidad incluso por encima de Edson Álvarez.
Además del impacto deportivo, la convocatoria de Lira también dejará beneficios económicos para Cruz Azul. De acuerdo con información difundida por el diario Olé, la FIFA entregará cerca de 11 mil dólares diarios a los clubes por cada futbolista cedido al Mundial, contabilizando desde los 14 días previos al torneo hasta la eliminación de cada selección. Si México alcanza los octavos de final, el conjunto cementero recibiría aproximadamente 450 mil dólares por la participación de su jugador, cifra que podría aumentar hasta los 583 mil dólares en caso de que el Tri llegue a la final.
Las expectativas alrededor de Erik Lira continúan creciendo rumbo a la Copa del Mundo. Sus actuaciones en amistosos frente a selecciones como Portugal y Bélgica dejaron buenas sensaciones al competir directamente contra figuras internacionales como Kevin De Bruyne, Vitinha y Bruno Fernandes. Además, el mediocampista podría estrenar uno de los elementos novedosos que prepara FIFA para el Mundial 2026: un parche especial destinado a identificar a los jugadores debutantes en una Copa del Mundo, reconocimiento que acompañaría el primer gran escenario internacional de su carrera.