Nueva York recibió sus anillos de campeón; Philadelphia se llevó la victoria. Los 76ers derrotaron 106-100 a los Knicks este martes 20 de octubre en el Madison Square Garden y cambiaron el desenlace de una noche preparada para celebrar. El inicio de la temporada 2026-2027 reunió dos historias: la defensa del título neoyorquino y el estreno de LeBron James y Jaylen Brown con los Sixers. Sin embargo, el protagonismo ofensivo terminó en manos de Tyrese Maxey, autor de 28 puntos y pieza fundamental del triunfo visitante ante las tribunas del Garden.
La ceremonia previa recordó la consagración de los Knicks, que volvían a comenzar una campaña como campeones después de una espera de 53 años. Sobre la duela, Nueva York encontró argumentos para sostener el festejo y llegó al descanso con cuatro puntos de ventaja. Jalen Brunson encabezó su ataque, pero terminó con 21 unidades y seis aciertos en 18 intentos de campo. Philadelphia endureció la defensa y encontró en el tercer cuarto la oportunidad de cambiar el ritmo: ganó ese periodo 29-18 y tomó el control del encuentro.
Las nuevas figuras visitantes aportaron sin desplazar a Maxey del centro de la escena. LeBron terminó su presentación con 14 puntos, nueve rebotes y siete asistencias, mientras Brown añadió 19 unidades y ocho rebotes. Joel Embiid contribuyó con 13 puntos y 11 rebotes, además de proteger el aro. Para Philadelphia, la primera prueba de su renovado plantel exigió algo más que reunir nombres reconocidos: necesitó distribuir responsabilidades y sostener el esfuerzo defensivo cuando el partido todavía podía inclinarse hacia cualquiera de los dos equipos.
El desenlace confirmó esa exigencia. Maxey consiguió un robo y una canasta que ampliaron la diferencia a seis puntos cuando quedaban menos de dos minutos, mientras Brown intervino con un bloqueo sobre Brunson en el cierre. Los Knicks buscaron prolongar la emoción de su noche de campeonato, pero esta vez no encontraron la remontada. Philadelphia comenzó con marca de 1-0 y dejó una primera muestra de sus posibilidades. En el Garden quedaron los anillos y el estandarte; en el marcador, una advertencia temprana para el campeón vigente.