El Mundial 2026 ya cobró otra víctima. Túnez se convirtió en una nueva selección eliminada tras caer con contundencia 4-0 frente a Japón en el Estadio Monterrey, firmando así una despedida dolorosa después de dos partidos para el olvido.
Primero fue la goleada 5-1 en su debut y ahora una nueva exhibición en contra terminó por sentenciar a las Águilas de Cartago, que nunca encontraron respuestas ni dentro ni fuera de la cancha, pese al cambio de entrenador.
Del otro lado, Japón hizo exactamente lo que necesitaba: ganar, gustar y golear.
Los nipones confirmaron que son una de las selecciones más sólidas del torneo y, por ahora, se colocan como líderes del Grupo F.
Japón pegó desde el inicio
El partido prácticamente quedó condicionado desde los primeros minutos.
El efecto del cambio de técnico en Túnez duró muy poco. Apenas al minuto 3, Daichi Kamada apareció para abrir el marcador y derrumbar cualquier ilusión africana.
La jugada reflejó lo que fue todo el encuentro: velocidad, precisión y superioridad táctica japonesa.
Japón dominó desde la posesión, pero también desde la presión alta. Incluso sin balón, los dirigidos por Hajime Moriyasu asfixiaron constantemente la salida tunecina.
Túnez simplemente no encontraba espacios.
Ueda lideró la exhibición nipona
Aunque Kamada abrió el marcador, el gran protagonista fue Ayase Ueda.
El delantero fue una pesadilla para la defensa africana.
Primero amplió la ventaja con un potente disparo para el 2-0, aprovechando los espacios que dejó un Túnez obligado a adelantar líneas.
Después participó directamente en el tercero con una gran descarga que terminó en gol de Junya Ito.
Antes del descanso, el propio Ueda volvió a aparecer para firmar el cuarto.
El partido ya estaba completamente resuelto.
Túnez se despide con muchas dudas
La realidad para Túnez es dura.
No solo quedó eliminado tras perder sus primeros dos encuentros, sino que dejó una imagen preocupante durante toda la fase de grupos.
Hubo cambios en el banquillo, futbolistas desconectados y una clara falta de idea colectiva.
Ni siquiera Hannibal Mejbri, uno de sus jugadores más creativos, logró generar algo distinto ante la intensidad japonesa.
El problema parece ir mucho más allá del entrenador.
Japón manda un mensaje al Mundial
Con esta actuación, Japón no solo suma tres puntos.
También manda un aviso al resto de selecciones.
Aun con la ausencia de Takefusa Kubo, los samuráis azules mostraron orden, velocidad y una capacidad letal para castigar cada error rival.
Si mantienen este nivel, pueden convertirse en uno de los rivales más incómodos de las rondas eliminatorias.
Por ahora, Japón cumple… y además ilusiona.