El Tigres UANL convirtió una misión imposible en realidad. Tras el 3-0 sufrido en la ida ante el FC Cincinnati, el conjunto felino necesitaba una remontada perfecta en el Estadio Universitario para seguir con vida en la Concacaf Champions Cup.
Tigres golpeó rápido
La reacción comenzó prácticamente desde el arranque. Apenas al minuto 5, Rodrigo Aguirre apareció en el área para empujar el balón tras un centro por derecha y abrir el marcador. Minutos después, al 10’, Ozziel Herrera tomó el esférico fuera del área y sacó un potente disparo colocado al segundo poste que dejó sin oportunidad al arquero. Tigres ya había recortado gran parte de la desventaja y el estadio explotaba.
El dominio continuó y en el segundo tiempo volvió a aparecer Herrera con otro disparo de larga distancia que aumentó la presión sobre Cincinnati. Más tarde, Aguirre firmó su doblete con una espectacular media tijera dentro del área, un gol que colocaba a Tigres dentro de la clasificación.
El gol que silenció el Volcán
Cuando Tigres tenía el control total, Cincinnati encontró vida en una jugada a balón parado. Un centro al área terminó en la cabeza de Kevin Denkey, quien marcó el gol que igualaba el global y devolvía la ventaja al conjunto de la Major League Soccer.
El impacto fue inmediato. Después de haber remontado tres goles, Tigres volvía a estar eliminado y la desesperación comenzaba a aparecer.
Gorriarán se viste de héroe
Cuando el reloj señalaba el tiempo extra, apareció Fernando Gorriarán para cambiar la historia. Con un disparo potente desde fuera del área en tiempo agregado, el mediocampista venció al arquero y desató la locura en el Universitario. Su gol no solo rompió el empate, también selló la clasificación de Tigres en una de las remontadas más dramáticas del torneo.
El silbatazo final confirmó la hazaña. Tigres no solo avanzó de ronda, también frenó la inercia negativa que arrastraban los equipos de la Liga MX frente a la MLS en esta edición del torneo.