La Selección Mexicana afrontaría el duelo de octavos de final del Mundial con la decisión de mantener la misma formación que utilizó contra Ecuador. El cuerpo técnico apuesta por la continuidad y la cohesión táctica en un partido que se disputará en el Estadio Azteca, donde la localía será uno de los factores clave frente a la potencia inglesa.
El once confirmado
Raúl Rangel será nuevamente el arquero titular. La defensa estará integrada por Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez y Jesús Gallardo, conformando una línea de cuatro que buscará frenar la ofensiva británica. En el mediocampo, Erik Lira y Luis Romo se encargarán de la recuperación y el equilibrio, , mientras Gilberto Mora aportará salida y conexión con los atacantes. En la delantera, Julián Quiñones y Roberto Alvarado ocuparán las bandas, con Raúl Jiménez como referencia en el área.

Repite alineación
La decisión de repetir alineación responde a la intención de reforzar la solidez defensiva y mantener un bloque compacto frente a jugadores como Harry Kane y Marcus Rashford. El medio campo, con Lira y Romo, busca imponer ritmo físico y control, mientras Mora se consolida como enlace ofensivo.
En ataque, el tridente formado por Quiñones, Jiménez y Alvarado pretende ofrecer variantes: velocidad por los costados y presencia aérea en el centro.