La buena actuación de la Selección mexicana en la Copa del Mundo puede ser un precedente para que emerjan más talentos que en el futuro podrían ayudar al equipo mexicano a dar ese paso que busca desde hace 32 años.
Los gobiernos de México, junto con la Federación Mexicana de Futbol, estarán creando 2 mil escuelas de futbol infantil en todo el territorio mexicano, un proyecto masivo que contará con el apoyo total de todos los clubes de la Liga MX.
Estas escuelas serán gratuitas y estarán estratégicamente distribuidas de forma que alcancen a los sectores más vulnerables de México, lo que serviría como el primer filtro de visorias oficiales.

La meta principal es encontrar, pulir y proyectar a los próximos futbolistas que darán de qué hablar dentro del balompié mexicano y para nutrir las categorías menores en la Selección mexicana. Los clubes aportarán metodologías de entrenamiento unificadas, garantizando que el proceso de formación de la Selección adopte un estándar estético, ríspido y competitivo desde las categorías más tempranas.
Las escuelas contarán con entrenadores certificados y seguimiento médico integral. Estas son las claves para que esta alianza entre gobierno y federación se ponga en marcha:
Inversión conjunta: Cooperación total entre el gobierno de Claudia Sheinbaum, la federación y los 18 clubes de la Primera División.
Meta social: Impulsar el tejido comunitario en México a través de la apertura de 2 mil escuelas que serán centros de formación.
Aporte técnico: Los capacitadores de la Selección mexicana diseñarán los manuales tácticos para homologar el desarrollo.
Proyección internacional: Un semillero permanente enfocado en dotar de herramientas a los futbolistas que disputarán el próximo Mundial.
Pero, ¿en verdad este proyecto, que luce ambicioso, será lo que sacará adelante al futbol mexicano o solamente es para tener un programa para justificar los millones que se invierten sin tener un fin en favor de la sociedad?