Cruz Azul presiona para fichar a Palavecino; revelan detalles de su contrato y negociaciones avanzadas
Cruz Azul perfila cerrar uno de los movimientos más relevantes del mercado rumbo al Clausura 2026, y el nombre que domina la agenda es el de Agustín Palavecino. El mediocampista argentino, pieza clave en Necaxa durante 2025, es considerado prioridad absoluta por Nicolás Larcamón, quien busca reencontrarse con el futbolista para replicar la conexión que ambos construyeron en Aguascalientes junto a José Paradela. La directiva celeste ya movió ficha con una propuesta agresiva que combina capital económico y el pase de Lorenzo Faravelli como moneda de cambio, estrategia que, además de facilitar la negociación, permitiría liberar un cupo de extranjero en La Noria.
El deseo del jugador también empuja la operación. Palavecino tiene decidido dar el salto a Cruz Azul, donde se reuniría con Larcamón y Paradela en un ecosistema táctico que le garantiza protagonismo. La posibilidad de compartir mediocampo con su compatriota es vista como un argumento futbolístico determinante, capaz de inclinar a Necaxa a ceder en sus pretensiones económicas. Aunque los Rayos habían fijado un costo de 8 millones de dólares, la apertura a un intercambio más dinero ha acelerado las conversaciones y acercado posturas en los últimos días.
Según el periodista César Luis Merlo, las negociaciones ya entraron en fase avanzada, y se habla de un acuerdo verbal por un contrato de tres años, con una cláusula de extensión opcional por un año adicional, activable según rendimiento y cumplimiento de objetivos. El vínculo incluiría un salario competitivo dentro de los estándares del club, bonos por clasificación a Liguilla, productividad ofensiva y eventual conquista de títulos, además de incentivos adicionales por desempeño en torneos internacionales como la Champions Cup y la Leagues Cup. La propuesta estaría alineada con la intención del club de blindar el proyecto deportivo hasta el cierre del 2027 o 2028, dependiendo de la activación de la opción.
Aunque no se ha revelado el monto final de la operación, Merlo anticipó que Cruz Azul desembolsará un “dinerazo” por el volante, incluso con Faravelli dentro de la ecuación. El movimiento representaría una de las inversiones más importantes del ciclo encabezado por Iván Alonso, quien ha demostrado no temer a los costos cuando se trata de piezas consideradas estructurales. La dirigencia ve en Palavecino un perfil de impacto inmediato: un interior capaz de conectar líneas, acelerar el ritmo del último tercio y potenciar a los finalizadores, especialmente a José Paradela y Gabriel Fernández.
De concretarse, Palavecino no solo reforzará un mediocampo profundo y lleno de variantes —con nombres como Carlos Rodríguez, Erik Lira, Jeremy Márquez, Luka Romero y el propio Paradela—, sino que también se convertirá en la declaración de intenciones más contundente de Cruz Azul para 2026: competir desde la posesión, dominar fases regulares y construir a partir de sociedades tácticas probadas. El contrato que se perfila para Agustín confirma una realidad: La Máquina no solo quiere ser protagonista, quiere estructurar su identidad alrededor de los mejores. Y Palavecino, hoy, es el eje de esa visión.