México ha visto ganar carreras a muchas leyendas, pero solamente cuatro pilotos han asegurado aquí el campeonato de Fórmula 1. John Surtees, Denny Hulme, Graham Hill y Lewis Hamilton integran ese grupo. Ahora, Kimi Antonelli tiene la oportunidad de añadir su nombre a una historia que comenzó hace más de seis décadas y que podría continuar este domingo.
La primera coronación ocurrió en 1964. Surtees terminó segundo con Ferrari y consiguió el título en una definición que también involucró a Graham Hill y Jim Clark. Dan Gurney ganó aquella carrera, pero el festejo perteneció al británico: se convirtió en el único campeón mundial tanto de motociclismo como de Fórmula 1, una distinción que conserva.
Tres años después, Denny Hulme encontró en México el cierre para su temporada con Brabham. El neozelandés terminó tercero en 1967 y aseguró su única corona. En 1968 llegó el turno de Graham Hill, quien ganó con Lotus y conquistó su segundo campeonato. Fueron tres definiciones en apenas cinco ediciones de la prueba mexicana dentro del calendario mundialista.
La siguiente celebración tardó casi medio siglo. Lewis Hamilton aseguró su cuarto título en 2017 al terminar noveno con Mercedes, pese a un contacto con Sebastian Vettel. En 2018 repitió la escena, esta vez con un cuarto puesto que le permitió alcanzar su quinto campeonato. Cuatro pilotos, cinco coronaciones: esa es la cuenta que Antonelli busca modificar.
¿Qué necesita Antonelli para coronarse este domingo?
El italiano llega al Gran Premio de México con 365 puntos, por delante de George Russell, con 242, y Lewis Hamilton, con 241. Después de conquistar su novena victoria del año en Austin, necesita terminar noveno o mejor para asegurar el campeonato sin depender de sus rivales. También podría conseguirlo sin puntuar, que ninguno de los dos británicos gane.
La cita será el domingo 1 de noviembre, a las 14:00 horas del centro de México, en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Si lo consigue, Antonelli será el quinto piloto en coronarse en territorio y el campeón más joven de la categoría. A sus 20 años, desplazaría el registro de Sebastian Vettel y devolvería a Italia un título que no gana desde 1953.