Matías Almeyda llegó a la conferencia posterior al empate entre América y Monterrey con una molestia que iba más allá del resultado. El técnico de Rayados aprovechó los micrófonos para defender su nombre y aclarar que sus declaraciones previas sobre las Águilas habían sido sacadas de contexto. Lo que comenzó como una frase futbolística terminó convertido en una polémica que sobrevivió hasta después del 1-1.
Almeyda asegura que nunca menospreció al América
Dos días antes, Almeyda había explicado que no tomaría al América como referencia definitiva para saber dónde estaba Monterrey. Su idea era que Rayados ya conocía su situación y que un solo resultado no podía definir el proceso. De hecho, también describió a las Águilas como un equipo fuerte, con historia, una plantilla completa y un gran entrenador.
El problema apareció cuando la frase “no tomo al América como para ver dónde estamos” comenzó a circular como si Almeyda hubiera dicho simplemente que las Águilas “no eran parámetro”. La interpretación llegó hasta Coapa y Miguel Borja fue cuestionado. El colombiano respondió entre risas que prefería resolver la discusión en la cancha: “Mañana nos vemos ahí en el estadio”.
Después del empate, Almeyda regresó al tema. El argentino pidió que no se “manchara” su nombre y sostuvo que nunca pretendió faltarle el respeto al América. Para el entrenador, sus palabras habían sido recortadas de una explicación mucho más amplia, precisamente aquella en la que reconocía el potencial azulcrema y señalaba que Monterrey debía medirse por su propia evolución.
La pregunta a Borja terminó por encenderlo
La molestia también alcanzó la pregunta que originó la respuesta de Borja. Almeyda la calificó de malintencionada, al considerar que partía de una interpretación equivocada de lo que había dicho. La discusión dejó entonces de ser solamente deportiva y se convirtió en un reclamo sobre cómo se construyó una polémica que, desde su perspectiva, nunca debió existir.
El ambiente terminó por romperse y Almeyda se marchó molesto de la rueda de prensa. En la cancha, Diego Rossi adelantó a Monterrey al minuto 18 y Santiago Bueno empató al 45+4 para América. Afuera, el técnico libró otro partido: recuperar el sentido de una frase que, según su explicación, nunca buscó menospreciar al rival.