Los Bears se llevaron una victoria de peso en la Semana 8 de la NFL. En Monday Night Football, Chicago superó 34-17 a los Seahawks en Seattle y mandó un mensaje claro: es uno de los equipos a tener en cuenta en la NFC.
Ambos equipos llegaron como compradores en la fecha límite de cambios y estrenaron refuerzos en el partido. Del lado de Chicago, Jeffery Simmons hizo sentir su presencia desde el debut con los Bears, mientras que Seattle estrenó a Quenton Nelson como guardia izquierdo.
What a start by the Bears 🔥 Caleb Williams caps off an 80-yard drive with a TD pass to Luther Burden ✅ Bears lead the Seahawks 7-0 👀 🎥 @NFL https://t.co/QN6bq43zGO
— TSN EDGE (@TSN_Edge) November 3, 2026
El arranque fue de Chicago. En su primera serie ofensiva, los Bears rompieron la racha de la defensiva de Seattle con un pase de touchdown de una yarda para Luther Burden III, y desde ahí tomaron el control del marcador.
Seattle respondió con un golpe de Jaxon Smith-Njgiba, quien se soltó para un touchdown de 43 yardas justo antes del descanso, pero Chicago se fue al medio tiempo todavía arriba. En el tercer cuarto, D’Andre Swift anotó desde la yarda uno y puso a los Bears con una ventaja de dos posesiones.
Los Seahawks intentaron regresar en el último cuarto, pero la ofensiva de Chicago volvió a responder y mantuvo la distancia. Con el triunfo, los Bears mejoran a 6-2 en la temporada, mientras que Seattle baja a 4-4 y tendrá que corregir si quiere mantenerse en la pelea de la NFC.
Sam Darnold just remembered he’s a Super Bowl champion and dropped a dime so perfect Horton should frame it. Touchdown, and suddenly this is a THREE-POINT GAME. 🏈 CHI vs SEA is getting spicy on ESPN. Stream it on @NFLPlus before your group chat explodes. #CHIvsSEA #Seahawks #Bears @NFL #SamDarnold #SuperBowlChamp https://t.co/3TCmwEOSk0
— D Mk (@wickedsmaahht) November 3, 2026
Más allá del marcador, el partido dejó una buena lectura para Chicago: una defensa agresiva con Simmons metiendo presión y un ataque que supo terminar sus series con touchdowns. Para Seattle, en cambio, queda la tarea pendiente de frenar mejor a un rival que encontró espacios en casi toda la noche.
Ahora ambos equipos miran hacia la Semana 9, con la presión de seguir sumando en una NFC que no perdona.