Álvaro Fidalgo apareció cuando el Betis todavía buscaba opciones para romper el empate. El mediocampista ingresó en la recta final del 0-0 ante Celta de Vigo este domingo 25 de octubre en Balaídos, dentro de la décima jornada de LaLiga. Su participación quedó limitada al cierre de un encuentro que ofreció ocasiones claras, pero terminó sin encontrar goleador.
Manuel Pellegrini recurrió al mexicano para sustituir a Dani Ceballos, en un cambio registrado al minuto 75 en las fichas del encuentro. Fidalgo comenzó entre los suplentes y entró después de que el técnico modificara otras posiciones. Pablo Fornals, Troy Parrott, Giovani Lo Celso y Marc Bartra formaron parte de los ajustes utilizados para buscar respuestas en el complemento.
Antes de esa modificación, el Betis había necesitado las intervenciones de Álvaro Valles para mantenerse en el partido. El portero respondió ante las aproximaciones de Hugo González y detuvo un mano a mano de Pablo Durán. Celta encontró espacios y generó peligro antes del descanso, mientras los verdiblancos tuvieron dificultades para convertir su posesión en oportunidades constantes.
El panorama cambió después del descanso. Betis adelantó su presencia ofensiva y estuvo cerca de marcar cuando Nelson Deossa estrelló un disparo en el travesaño al minuto 53. Antony exigió al guardameta Ionut Radu. Esa mejoría no alcanzó para establecer diferencias y Pellegrini continuó moviendo el banquillo hasta darle entrada a Fidalgo, con el marcador todavía abierto para ambos conjuntos.
El cierre mantuvo la incertidumbre. Iago Aspas tuvo una oportunidad para adelantar al Celta, pero Valentín Gómez apareció para bloquear su remate. Después, Parrott desperdició una ocasión en el tiempo añadido, cuando su disparo salió desviado. Fidalgo estuvo en cancha durante ese intercambio final, aunque el Betis no consiguió transformar sus aproximaciones en el gol que habría cambiado el resultado.
Con el empate, el conjunto sevillano llegó a 20 puntos y quedó cuarto, mientras Celta alcanzó 12 unidades. Pellegrini consideró justo el reparto después de un partido con un tiempo favorable para cada equipo. Para Fidalgo, la visita dejó minutos desde el banquillo y participación en un desenlace que mantuvo intacto el cero en ambas porterías.