Antes de vestir la camiseta de River Plate y mucho antes de llegar al América, Miguel Borja tuvo una conversación que pudo cambiar su carrera: habló con Juan Román Riquelme sobre la posibilidad de jugar en Boca Juniors. El delantero colombiano recuperó aquel episodio en una entrevista y explicó que el acercamiento encontró un obstáculo económico. Entre las condiciones de Palmeiras y su postura respecto al salario, la negociación no prosperó. El futbol argentino terminó recibiéndolo después, pero en la vereda contraria.
Borja ubicó ese primer contacto después de la Copa América de 2021, disputada en Brasil durante la pandemia. Según relató, en Boca había llamado la atención su personalidad durante la tanda de penales de Colombia frente a Argentina, recordada por los intercambios con Emiliano Martínez. Aquella impresión abrió una conversación sobre su futuro, aunque el interés deportivo no alcanzó para cerrar la operación. El atacante explicó que Palmeiras no aceptó las cifras planteadas y que tampoco contemplaba reducir sus ingresos para trasladarse al conjunto xeneize.
La historia tuvo otro capítulo después de su salida de River. Borja reconoció un nuevo acercamiento con Boca, distinto al intento que había ocurrido cuando sus derechos pertenecían al club brasileño. Sobre esa segunda posibilidad ya había hablado en febrero de 2026, durante una entrevista con La FM, en la que destacó el peso de su familia. El colombiano consideró que cambiar de institución dentro de Argentina podía afectar a sus allegados por la intensidad con que se vive la rivalidad. Esa valoración personal también influyó en su decisión.
Tras dejar River, el delantero continuó su trayectoria en Al-Wasl, de Emiratos Árabes Unidos, antes de incorporarse al América para el Apertura 2026. Desde su presente en México, su testimonio permite distinguir dos momentos que suelen mezclarse: el primer intento se frenó por las condiciones económicas; el posterior incluyó una preocupación familiar. No se trató, por tanto, de una única negociación frustrada ni de una transferencia que estuviera firmada. Borja tuvo conversaciones con Boca, pero su recorrido terminó llevándolo por otros clubes hasta instalarse en Coapa con la camiseta azulcrema.