En una jugada histórica para el deporte nacional, el Comité Olímpico Mexicano (COM) ha alcanzado la independencia financiera de cara a los compromisos internacionales del ciclo olímpico. Encabezado por Mary José Alcalá, el organismo logró sumar a diez patrocinadores del sector privado, una alianza estratégica que garantiza la cobertura de sus operaciones y asegura la participación de 498 atletas mexicanos en competencias de alto rendimiento sin depender del presupuesto del gobierno federal.
Este hito consolida el liderazgo de María José Alcalá Izguerra, exfórmula de éxito dentro y fuera de la fosa de clavados. Nacida en la Ciudad de México en 1971, Alcalá cuenta con una sólida trayectoria académica como licenciada en Derecho y maestra en Administración Pública. Su relación con el olimpismo comenzó en el agua, representó a México en cuatro ediciones consecutivas de Juegos Olímpicos: Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Sídney 2000.
Tras su retiro de las fosas, su vocación la llevó a la gestión pública y la política deportiva. Fungió como directora de la División de Cultura Física y Deporte del IMSS, coordinó el Consejo Técnico de Diplomacia y Cooperación Deportiva de la SRE y se desempeñó como diputada federal en la LXV Legislatura (2021-2024), donde presidió la Comisión del Deporte.
En 2021 rompió un techo de cristal de casi un siglo al convertirse en la primera mujer en asumir la presidencia del COM. Su gestión ha destacado por modernizar la estructura operativa del organismo y defender los recursos dirigidos a los deportistas. Gracias al respaldo institucional y a la confianza generada en la iniciativa privada, la Asamblea General de Asociados la reeligió por unanimidad en octubre de 2024 para dar continuidad a su proyecto durante el periodo 2024-2028.
Con la incorporación de estos diez patrocinadores privados, el COM rompe la brecha presupuestal que históricamente afectaba la preparación de la delegación tricolor. La estrategia no solo blindó el viaje y la estadía de 498 deportistas en contiendas internacionales, sino que sentó un precedente en la autosuficiencia de las instituciones deportivas en México. Bajo la conducción de Alcalá, el olimpismo mexicano demuestra que la iniciativa privada y la buena gestión administrativa pueden marchar de la mano para que ningún atleta se quede fuera del podio por falta de recursos.