La Selección de Francia partía como uno de los máximos favoritos para ganar la Copa del Mundo en esta edición; sin embargo, se topó con una selección como España, que le mostró cómo jugar de manera colectiva, cortarle los circuitos y no dejarla exponer su futbol característico.
Ni Mbappé, ni Doué, ni Dembélé, ni Olise lograron abrir el cerrojo de España; los galos se toparon con una de sus peores versiones en varios años, además de que llegó en el partido decisivo para avanzar a su tercera final consecutiva de la Copa del Mundo.
Kylian no llegó a empatar a Lionel Messi en el goleo mundialista; ahora, desde 1986, Francia estará jugando el partido por el tercer lugar, cuando enfrentó a Bélgica en la ciudad de Puebla.
Francia no estuvo a la altura de lo que estaba presentando hasta estas instancias. Didier Deschamps se va con una desesperación notable. El entrenador no estará regresando al combinado galo y, ahora, España jugará la final.
Francia partía como el amplio favorito, pero fue borrado después de la primera anotación; parece que se fueron a la pausa de hidratación y no regresaron los galos. Francia se queda a las puertas de una final y corta la racha que estaba acercándolos a Brasil o Alemania.