Cuarenta años tuvieron que pasar para que la Selección Mexicana volviera a celebrar una victoria en un partido de eliminación directa de una Copa del Mundo.
La última vez había sido el 15 de junio de 1986, cuando el Tricolor derrotó 2-0 a Bulgaria en los octavos de final del Mundial disputado en casa. Curiosamente, cuatro décadas después, el escenario volvió a ser el mismo: el Estadio Ciudad de México, donde el equipo dirigido por Javier Aguirre derrotó 2-0 a Ecuador para romper una sequía histórica. Con el nuevo formato de 48 selecciones, el primer duelo de eliminación corresponde a la ronda de 32, pero el significado del triunfo es el mismo: México volvió a ganar un partido de vida o muerte en un Mundial.
Gracias a los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el Tricolor avanzó a los octavos de final, donde enfrentará el próximo domingo al ganador del duelo entre Inglaterra y Congo.
MÉXICO GOLPEA PRIMERO!!! 🔥🇲🇽
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Quiñones anota el primer gol del juego al minuto 22’ del encuentro para dejar momentáneamente a la selección de Ecuador fuera del Mundial en los 16vos de final 🏆#MiSeleccionmx #SeleccionMexicana #Mexico #EstadioAzteca #Futbol pic.twitter.com/jTSlk3pheb
Los 80,824 aficionados que llenaron el Estadio Ciudad de México construyeron el escenario perfecto para una noche histórica. Durante semanas la afición se preguntó «¿Y si sí?». Después de lo visto esta noche, la ilusión parece más justificada que nunca. México luce como un equipo sólido y volverá a jugar como local en la siguiente ronda.
La lluvia también quiso ser protagonista. Una intensa tormenta obligó a retrasar el inicio del encuentro por una hora. Finalmente, tras los himnos nacionales y el protocolo de FIFA, el balón comenzó a rodar a las 8:00 de la noche, tiempo local.
México salió decidido a imponer condiciones desde el silbatazo inicial.
Al minuto 6 llegó la primera oportunidad clara. Luis Romo envió un centro preciso que Raúl Jiménez remató de cabeza, pero el balón se fue apenas por un costado. Era el aviso de un equipo mexicano que asfixiaba la salida ecuatoriana.
Las tribunas también hicieron lo suyo. Muy temprano comenzaron a escucharse los tradicionales «¡Olé, olé!» mientras el Tri monopolizaba la posesión del balón.
La siguiente oportunidad llegó al minuto 15. Gilberto Mora sacó un disparo cruzado que pasó apenas rozando el poste defendido por Hernán Galíndez. Ecuador seguía sin reaccionar.
Sin embargo, los sudamericanos avisaron dos minutos después. John Yeboah dejó atrás a César Montes con un túnel y sacó un disparo que pasó muy cerca del arco defendido por Raúl Rangel.
El premio para México llegó al minuto 22. Julián Quiñones recibió el balón y sacó un potente disparo al ángulo imposible para Galíndez. Un auténtico golazo que reflejaba lo ocurrido durante el arranque del partido: un México dominante, intenso y ampliamente superior.
Ecuador todavía no se recuperaba del golpe cuando llegó el segundo.
Raúl Jiménez apareció con otro espectacular disparo al ángulo para firmar el 2-0 y hacer estallar al Estadio Ciudad de México.
MÉXICO DEMUESTRA SU AUTORIDAD!!! 🇲🇽💥
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Raúl Jiménez anota el segundo gol para la selección mexicana al minuto 31’ para poner el marcador 2-0 sobre Ecuador ⚽️⚽️#MiSeleccionmx #SeleccionMexicana #Mexico #EstadioAzteca #Futbol pic.twitter.com/GFFUPP1IXr
A diferencia de los partidos ante Corea del Sur y Chequia, en los que el Tricolor se fue al descanso con empate sin goles, esta vez el equipo de Aguirre salió decidido a resolver el encuentro desde el primer minuto. ¿La altura? ¿La presión de más de 80 mil aficionados? ¿Los nervios ecuatorianos? Probablemente fue una combinación de factores, aunque la explicación más sencilla era la más evidente: México estaba siendo ampliamente superior.
Antes del descanso, Gonzalo Plata estuvo cerca de descontar con un disparo que llevaba dirección al ángulo, pero Raúl Rangel realizó una extraordinaria atajada que fue celebrada por la afición como si hubiera sido otro gol mexicano.
Incluso el Tri estuvo cerca del tercero antes del descanso, pero Jiménez no logró conectar de buena manera y el balón pasó apenas rozando el poste.
Con justicia, México se fue al medio tiempo con ventaja de 2-0.
Para la segunda parte, Sebastián Beccacece intentó modificar el rumbo del encuentro con el ingreso de Yaimar Medina y Ángelo Preciado por Joel Ordóñez y Alan Franco. Javier Aguirre mantuvo a los mismos once.
Los primeros minutos del complemento tuvieron pocas emociones, aunque la afición seguía completamente metida en el partido. Desde las gradas volvió a escucharse el ya famoso «¿Y si sí?».
Al minuto 58 llegó el primer cambio mexicano. Gilberto Mora dejó su lugar a Brian Gutiérrez. Del lado ecuatoriano, Enner Valencia abandonó el terreno de juego para el ingreso de Kevin Rodríguez.
Con el paso de los minutos, México cedió la posesión, aunque Ecuador era incapaz de generar verdadero peligro. El reloj se convertía en el principal enemigo del conjunto sudamericano.
César Montes estuvo cerca del tercero con un remate de cabeza tras un tiro de esquina, pero Galíndez reaccionó con una gran atajada. En la jugada siguiente, Johan Vásquez también estuvo a centímetros de ampliar la ventaja, aunque su disparo salió desviado.
Después de la pausa de rehidratación, Ecuador adelantó líneas en busca del descuento, mientras el estadio respondió con un ensordecedor «¡México, México!».
Al minuto 73, Raúl Jiménez y Luis Romo abandonaron el terreno de juego para permitir los ingresos de Santiago Giménez y Obed Vargas.
Más tarde, Javier Aguirre refrescó nuevamente al equipo con las entradas de Orbelín Pineda e Israel Reyes, quienes sustituyeron a Roberto Alvarado y Julián Quiñones.
Mientras tanto, el sonido local anunció oficialmente la asistencia: 80,824 espectadores para un lleno absoluto en el Estadio Ciudad de México.
Los últimos minutos fueron de desesperación ecuatoriana. México resistió sin mayores complicaciones los intentos finales de su rival. El cuarto árbitro añadió siete minutos, aunque el destino del encuentro ya estaba definido.
El silbatazo final desató la euforia.
México derrotó 2-0 a Ecuador y rompió una de las rachas más dolorosas de su historia mundialista. Cuarenta años después, el Tricolor volvió a ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo y se instaló entre los 16 mejores del torneo. El sueño de hacer historia sigue intacto y, por primera vez en mucho tiempo, la ilusión de toda una afición parece tener fundamentos.
¡MÉXICO A OCTAVOS DE FINAL! 😤
— Selección Nacional (@miseleccionmx) July 1, 2026
El verde seguirá pintando esta Copa del Mundo.
TODOS JUNTOS.
¡Vamooooooos! 👊#SomosMéxico 🇲🇽 pic.twitter.com/HhTNuFVkZR