Cruz Azul no logró la remontada y quedó eliminado de la Concacaf Champions Cup tras empatar 1-1 ante el LAFC (global 4-1), en una noche donde la falta de contundencia y una figura rival marcaron la diferencia.
Lloris, el héroe inesperado
Si hay un nombre que define la eliminatoria es el de Hugo Lloris. El arquero del LAFC fue simplemente decisivo.
Desde el primer tiempo comenzó a aparecer con atajadas clave, incluyendo un disparo potente que desvió a dos manos y otro más en el agregado que parecía gol. En la segunda mitad, volvió a salvar a su equipo en una jugada donde el balón ya amenazaba con cruzar la línea.
Su experiencia, colocación y reflejos sostuvieron al conjunto angelino en los momentos más complicados, convirtiéndose en el verdadero factor de la eliminatoria.
Cruz Azul, sin contundencia y frustrado
Cruz Azul hizo lo más difícil: generar llegadas. Pero falló en lo más importante: definir.
El gol de Gabriel Fernández desde el punto penal encendió la esperanza, pero después vinieron las oportunidades desperdiciadas. Disparos desviados, remates sin dirección y, sobre todo, intervenciones de Lloris que terminaron por frustrar al equipo celeste.
La desesperación fue creciendo con el paso de los minutos y terminó por explotar en el cierre, cuando Gonzalo Piovi vio la tarjeta roja tras una dura entrada, dejando a su equipo con uno menos en el momento más crítico.
Adiós al bicampeonato
El empate en el agregado, tras el penal convertido por Denis Bouanga, terminó por sepultar cualquier esperanza.
Cruz Azul, vigente campeón, queda eliminado y ve esfumarse el sueño del bicampeonato. Lo que parecía una noche de remontada terminó en una eliminación dolorosa, marcada por la falta de contundencia y una figura rival que lo evitó todo.