¿Sirve de algo el juego contra Islandia?
Para muchos —y quizá para la mayoría— el duelo ante Selección de fútbol de Islandia luce intrascendente para la Selección de fútbol de México. En el papel, así parece: hay poco en juego y muchas decisiones prácticamente tomadas. Es un secreto a voces que Javier Aguirre tendría definida más del 75% de la lista rumbo al Mundial.
Bajo ese escenario, aunque algunos futbolistas entreguen su mejor versión, solo aquellos sobre los que aún existen dudas reales podrían aspirar a meterse en la convocatoria final. El margen es mínimo y el tiempo, todavía más corto.
En lo personal, el encuentro deja apenas dos aspectos positivos, y uno de ellos ni siquiera tiene que ver con lo futbolístico. El regreso del Tri a Querétaro, tras ocho años de ausencia, garantiza una buena entrada y un respiro en lo económico. Sin embargo, en términos deportivos, el impacto es limitado.

En la cancha, el único punto realmente interesante podría ser la mirada a futuro. Pensando en el próximo proceso mundialista, este tipo de partidos pueden servir para observar a jugadores con hambre de Selección y empezar a perfilar una base distinta. Más allá de eso, luce complicado que alguien asegure su lugar en la Copa del Mundo únicamente por una actuación destacada en este compromiso.
Incluso, es probable que en los amistosos ante Selección de fútbol de Bélgica y Selección de fútbol de Portugal veamos un “borrador” mucho más cercano a la lista definitiva para 2026.
Al final, si el funcionamiento colectivo no termina de convencer —como ha ocurrido en los últimos años— al menos el resultado debería acompañar. Porque si el rendimiento no entusiasma, lo mínimo exigible es que el marcador maquille las carencias.