El reloj del Clausura 2026 corre sin pausa y, a solo seis días del regreso oficial de la Liga MX, la pretemporada dejó en La Cantera una postal que desentonó con el guion de inicio de año. Pumas, que afina detalles bajo el mando de Efraín Juárez, protagonizó un amistoso caliente ante Juárez FC que terminó más en disputa de orgullo que en evaluación futbolística: empujones, manotazos y una bronca que escaló hasta involucrar al propio cuerpo técnico.
La chispa se encendió cerca del minuto 50, cuando una falta de un jugador auriazul sobre un juvenil de los Bravos detonó un conato que rápidamente mutó en pelea colectiva. Efraín Juárez y su auxiliar, Luis Pérez, no se quedaron al margen y se fueron a los manotazos contra futbolistas y miembros del staff fronterizo. Aunque el altercado se contuvo en el campo, la tensión siguió fuera de él: cuando Juárez FC se alistaba para continuar su preparación en las canchas de Cantera, el técnico universitario tomó una decisión tajante y corrió al equipo rival de las instalaciones, un gesto que evidenció que la calma era solo superficial.
Derrota de Pumas 2-1 Juárez FC
En lo estrictamente deportivo, el resultado también dejó lecturas incómodas para los capitalinos. Pumas cayó ante los Bravos con goles de José Luis Rodríguez y Óscar Estupiñán, mientras que Jordan Carrillo firmó el descuento azul y oro, un grito de reacción que no alcanzó para maquillar la tarde. Más allá del marcador, el partido sirvió como recordatorio de que la pretemporada no solo se juega al ritmo físico, sino también en el control emocional, un renglón donde el técnico argentino sabe que la afición será implacable si se repiten episodios de indisciplina.
Se acerca el inicio de la Liga MX
Juárez FC abrirá el torneo visitando a Mazatlán el 9 de enero a las 18:00 horas, mientras que Pumas debutará el 11 de enero en el Estadio Olímpico Universitario recibiendo a Querétaro al mediodía. Dos inicios de 2026 con caminos opuestos, pero unidos por un mismo reto: dejar atrás el ruido, recuperar el enfoque y demostrar que las aspiraciones de campeonato se sostienen con fútbol, no con golpes.