Así es la “Lista de propósitos y deseos del 2026”, para Cruz Azul

El cierre del 2025 no solo marca el final de un año turbulento para Cruz Azul, sino también el inicio simbólico de un nuevo ciclo de ilusiones, propósitos y cuentas por saldar. Como cada diciembre, el futbol mexicano entra en pausa, pero en La Noria las reflexiones no se detienen: es época de balances, diagnósticos y deseos. Y si para cualquier persona el Año Nuevo representa plantearse objetivos, para La Máquina el 2026 significa la oportunidad de reescribir su narrativa reciente y espantar a los fantasmas que rondaron el proyecto en el último semestre.

1- La ilusión en Miguel Borja

El primer gran deseo celeste tiene nombre propio y un peso que excede cualquier estadística: Miguel Borja. El delantero colombiano, próximo a firmar su contrato en la Ciudad de México, llega con la misión de no engrosar la lista de atacantes que prometieron y no trascendieron. En Cruz Azul no buscan un campeón de goleo de fase regular, sino un romperredes capaz de ganar partidos por cuenta propia, absorber presión extrema y, sobre todo, empujar desde el liderazgo emocional y futbolístico al resto del vestidor hacia la décima estrella. La apuesta es clara: jerarquía antes que volumen; impacto antes que narrativa del “lo que pudo ser”.

2- El Bicampeonato de la Concacaf Concachampions Cup

El 2026 también presenta una revancha continental que se convirtió en obsesión deportiva e institucional: ser bicampeón de la Concacaf Champions Cup. Cruz Azul quiere repetir el golpe de autoridad regional para volver a la Copa Intercontinental, el torneo que más espinas clavó dejó en 2025 tras la eliminación ante Flamengo. El objetivo no es solo regresar, sino hacerlo con otra mentalidad, plantel completo y una estructura competitiva que les permita, ahora sí, competir de igual a igual con los gigantes de Conmebol y UEFA.

3- Conseguir ‘La Décima’

Pero si hay un anhelo que permanece intacto en el corazón del aficionado cementero es el título de Liga MX, el que no se celebra desde el histórico Guardianes 2021. Más de cuatro años sin levantar el trofeo doméstico pesan demasiado para un club que domina lapsos de juego, produce opciones y sostiene fases de protagonismo, pero que no ha sabido cerrar ciclos con gloria local. En Cruz Azul el deseo no se disfraza: el 2026 debe ser el año del campeonato. Sin excusas, sin discursos intermedios y sin premios de consolación.

4- Regresar al Estadio Azteca con la efectividad de CU

Otro propósito que encierra nostalgia y esperanza es el regreso al Estadio Azteca. Sin embargo, la directiva sabe que volver no basta: hay que hacerlo sin perder la fortaleza que el equipo mostró como local en Ciudad Universitaria. Desde su llegada a CU en el Apertura 2025, Cruz Azul no ha perdido un solo partido ahí, sosteniendo un invicto que le devolvió confianza a la afición, orden al calendario y un sentido de pertenencia temporal a un equipo que no ha extrañado el peso de su antigua casa. El deseo es mantener esa misma contundencia cuando se reencuentren con el Coloso de Santa Úrsula.

5- Recuperar a sus lesionados 

Finalmente, el 2026 también debe ser el año de la recuperación. Cruz Azul espera tener de vuelta —en las mejores condiciones físicas y mentales— a Jesús Orozco Chiquete, Andrés Montaño y Kevin Mier, tres piezas golpeadas por lesiones graves que marcaron la recta final del 2025. El club no solo desea su regreso clínico, sino su reincorporación deportiva con confianza, ritmo y estabilidad, entendiendo que un plantel que quiere ser campeón no puede darse el lujo de perder a sus referentes por falta de planificación en la rehabilitación. En La Noria el deseo está firmado: 2026 debe ser el año donde Cruz Azul deje de soñar con lo que pudo ser y empiece a celebrar lo que por fin fue.

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