“20 MDD tirados a la basura”; así son las críticas de la afición hacia el proyecto de Iván Alonso 

El cierre del 2025 en Cruz Azul no solo dejó balances deportivos, también abrió un debate profundo entre la afición y la directiva. Aunque Iván Alonso construyó una estructura competitiva que sostiene las aspiraciones del club, los reflectores comienzan a apuntar hacia su gestión en los mercados de fichajes. La Noria se convirtió en un epicentro de inversiones millonarias, pero los resultados en el campo no han estado a la altura del gasto, y la paciencia del aficionado cementero empieza a agotarse.

La Máquina presume, al menos en el papel, una de las plantillas más costosas y prometedoras del futbol mexicano, con más de 80 millones de dólares destinados a refuerzos en los últimos torneos. Sin embargo, el rendimiento colectivo no ha derivado en el ansiado título de Liga MX. La conquista de la Concachampions 2025 representó un impulso relevante, pero el Apertura 2025 dejó sensaciones de retroceso, marcadas por un equipo que no capitalizó su fortaleza en los momentos clave, reavivando el malestar de la tribuna.

Dos nombres sintetizan la inconformidad celeste: Mateusz Bogusz y Giorgos Giakoumakis. Los europeos arribaron a Cruz Azul con etiqueta de estrellas, destinados a elevar el nivel del plantel. Pero ninguno logró adaptarse al ritmo, exigencia y contexto del futbol mexicano. Giakoumakis fue enviado a préstamo al PAOK tras un paso intermitente y lleno de lesiones, mientras que Bogusz está forzando su salida al ausentarse de la pretemporada, un gesto que caló hondo en una afición que esperaba jerarquía y compromiso, no incertidumbre.

Giorgos Giakoumakis rechazó oferta de 6.5 millones 

El caso de Giakoumakis volvió a encender la polémica: tras recuperar su mejor versión en Grecia, el Atlético Mineiro presentó una oferta de 6.5 millones de dólares, operación que parecía encaminada a cerrarse entre clubes. Sin embargo, el delantero rechazó la propuesta, decisión que habría provocado molestia en la dirigencia cementera, que veía la venta como una oportunidad dorada para recuperar parte de la inversión. Con contrato vigente con Cruz Azul, opción de compra del PAOK y cláusulas que aún permiten su retorno, el futuro del griego sigue abierto. Y la afición, más que nombres, ya exige rendimientos. El 2026, para Cruz Azul, deberá ser el año de respuestas.

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