Cruz Azul cerró la Jornada 12 del Clausura 2026 con un empate 1-1 en su visita a Mazatlán FC, un resultado que dejó sensaciones divididas en el entorno celeste. Si bien el equipo mostró carácter para rescatar el punto en un escenario complicado, también evidenció ciertas fragilidades defensivas y una marcada dependencia de individualidades para sostener su rendimiento en momentos clave del partido.
Con la pausa por la Fecha FIFA en puerta, el técnico Nicolás Larcamón ya proyecta lo que será un calendario exigente en la recta final del semestre. En ese análisis, una de las primeras complicaciones confirmadas es la baja de Agustín Palavecino, quien no podrá estar disponible para el próximo compromiso tras haber acumulado su quinta tarjeta amarilla en el duelo ante los sinaloenses.
¿Pesará la baja de Palavecino?
La ausencia de Palavecino representa un golpe significativo en la estructura del mediocampo, considerando su rol como eje en la generación de juego y equilibrio táctico. Para el enfrentamiento ante Pachuca en el Estadio Cuauhtémoc, Larcamón deberá ajustar su esquema y evaluar alternativas como Andrés Montaño o Luka Romero, perfiles que podrían asumir la responsabilidad creativa en la mitad de la cancha.
Más allá del reto inmediato, el duelo ante los Tuzos adquiere un valor estratégico en la planificación celeste, al ser la antesala del Clásico Joven frente al Club América. Mantener la estabilidad táctica será fundamental para llegar en condiciones competitivas a uno de los partidos más relevantes del calendario, en un contexto donde la rotación y la gestión de cargas serán determinantes.
En cuanto a las noticias alentadoras, el posible regreso de Rodolfo Rotondi abre una ventana positiva para el cuerpo técnico. El argentino, ausente por una molestia muscular sufrida ante Pumas UNAM, podría reaparecer ante Pachuca, aportando variantes ofensivas y mayor profundidad a un equipo que buscará recomponer piezas y sostener su protagonismo tanto en la Liga MX como en el plano internacional.