Raúl “Potro” Gutiérrez volvió a una cancha ligada a su pasado y terminó encendiendo una polémica en su presente. El actual entrenador de Cruz Azul Femenil apareció el sábado en el Estadio Banorte durante los festejos por los 110 años del América, posó con la camiseta azulcrema y fue presentado entre antiguos jugadores del club. Horas después, las imágenes ya circulaban entre aficionados cementeros.
Un homenaje al pasado que encendió el presente
El reconocimiento se realizó al medio tiempo del América-Monterrey y reunió a figuras como Miguel Zelada, Adrián Chávez, Ángel Reyna, Aquivaldo Mosquera y Reinaldo Navia. Gutiérrez jugó con las Águilas entre 1994 y 2001, por lo que su invitación tenía explicación histórica. El problema apareció en el presente: hoy dirige a uno de los máximos rivales del conjunto azulcrema.
La reacción creció rápidamente en redes sociales. Seguidores de Cruz Azul cuestionaron que un entrenador contratado por la institución apareciera celebrando el aniversario americanista y algunos pidieron incluso su salida. También hubo reclamos hacia la directiva. José Ramón Fernández consideró comprensible la molestia por “las formas”, aunque señaló que una fotografía no debería bastar por sí sola para exigir un despido.
La goleada del América hace más sensible la imagen
La situación tiene un antecedente que vuelve todavía más llamativa la polémica. Gutiérrez regresó a Cruz Azul en agosto para tomar al equipo femenil después de la salida de Israel del Real, ocurrida tras el 10-0 sufrido precisamente contra América. Su contrato contempla el Apertura 2026 y el siguiente torneo, en su primera experiencia dentro de la Liga MX Femenil.
Desde su llegada, Cruz Azul Femenil ha disputado seis partidos bajo su dirección, con tres victorias y tres derrotas. La Máquina marcha sexta del Grupo A con 15 puntos y todavía pelea por acercarse a la zona de Liguilla. El “Potro”, por tanto, no aparece como una figura ajena al club: está en plena competencia y con objetivos pendientes.
Ahí está el centro de la controversia. Nadie discute que Gutiérrez tuvo una etapa como jugador del América y que podía ser reconocido por esa historia; la crítica de algunos aficionados apunta al momento y al cargo que ocupa. Hasta ahora, Cruz Azul no ha comunicado públicamente una sanción. Una celebración del pasado terminó convertida en una discusión sobre identidad, rivalidad y lo que significa dirigir hoy a La Máquina.