Porquería
Al fin ha comenzado la liguilla por el título del balompié mexicano.
Después de un prolongado retraso que rompe el ritmo y la inercia de equipos en buen momento, la noche del miércoles iniciaron los cuartos de final con un insólito amontonamiento de partidos.
Quedó confirmado que el intrascendente play-in no sirve para nada. «Es una porquería«, se lanzó a decir el exjugador y actual comentarista de televisión Cesilio de los Santos.
Y es que desde que se implantó la basquetbolera modalidad, nunca han clasificado los equipos ubicados en la novena y décima posiciones de la tabla general. Es momento de hacer desaparecer la tan poco atractiva eliminatoria.
Mientras tanto, la directiva del Necaxa anunció de manera fría y escueta la destitución de Fernando Gago como entrenador del conjunto rojiblanco de Aguascalientes. Aceptación tácita de una pifia garrafal.
Incomprensiblemente, la directiva encabezada por Ernesto Tinajero contrató a un técnico que dio repetidas muestras de desprecio al futbol mexicano, dejando botado al Guadalajara a medio torneo y engañando a sus jugadores, a los que intentó hacer creer que no tenía ningún ofrecimiento del Boca Juniors.
El Necaxa ha pagado caro su error. ¿A quién se le ocurre contratar a semejante personaje?
Al momento de redactar esta columna, el Toluca, aún sin contar con Alexis Vega, echó mano a su artillería para consumar una espectacular remontada frente a los Bravos de Juárez.
El soberbio pase de Marcel Ruiz en el segundo gol choricero fue el momento estelar de la noche en la frontera. Se ve muy complicado que el conjunto dirigido por el charrúa Martín Varini pueda inquietar al escuadrón rojo el sábado en La Bombonera.