¡OFICIAL!, Cruz Azul regresará al Estadio Ciudad de los Deportes; abandonan CU
Cruz Azul vivirá un nuevo cambio de sede en el Clausura 2026. Lo que parecía un trámite —la continuidad como local en Ciudad Universitaria— terminó por romperse en la mesa de negociación. Aunque existía un acuerdo de palabra desde el 17 de octubre de 2025 entre la directiva celeste, encabezada por Víctor Velázquez, y representantes de la UNAM, la firma nunca llegó. Durante tres meses, La Máquina insistió en formalizar el pacto, diseñado para extender su estancia en el Olímpico de CU un semestre más, mientras el Estadio Banorte completaba su proceso de remodelación. Sin embargo, la respuesta definitiva se entregó el 6 de enero mediante un oficio oficial: la universidad rechazó prestar el inmueble.
El documento argumenta compromisos operativos y deportivos ya establecidos, con especial énfasis en la agenda de Pumas, club que utiliza el estadio y que disputará la Concacaf Champions Cup, torneo que exige prioridad logística para el equipo universitario. La negativa no solo sorprendió por el timing, sino por el impacto inmediato: Cruz Azul tenía programado su debut como local el 13 de enero, apenas unos días después del anuncio, lo que encendió las alarmas en La Noria y provocó un evidente malestar institucional. El club se sintió desprotegido en un acuerdo que consideraban prácticamente sellado.
Sin margen para pausas, la directiva reaccionó con velocidad. La principal opción para disputar sus partidos de local será el Estadio Ciudad de los Deportes, inmueble que compartirán nuevamente con el América, reviviendo una dinámica reciente del futbol capitalino, ahora en un escenario distinto al Azteca, ocupado hasta el cierre del Mundial 2026. La alternativa devolvería a los celestes a un estadio con infraestructura de Primera División, accesibilidad para su afición y condiciones comerciales viables para una operación de corto plazo, mientras se consolida el proyecto del futuro estadio propio.
Aunque la posibilidad de jugar en Puebla se puso sobre la mesa —impulsada por la buena relación con la plaza— la prioridad del club es mantenerse en la Ciudad de México. La mudanza al Ciudad de los Deportes no solo responde a la urgencia competitiva, sino a un mensaje simbólico: Cruz Azul no quiere ser un equipo “arrimado” ni depender de acuerdos sin garantías. Con una plantilla fortalecida y objetivos altos en liga y Concacaf, la Máquina cambia de casa una vez más, pero esta vez lo hace empujada por la necesidad, con la mira en estabilizar el proyecto y reencontrarse con su gente en un estadio que, al menos por ahora, será su nuevo territorio.