«No hay líderes»: La dura crítica del Matador Hernández que sacude los cimientos del Tri
A cinco meses de que México vuelva a ser anfitrión de una Copa del Mundo, una voz autorizada del futbol nacional decidió decir lo que muchos piensan, pero pocos se atreven a poner sobre la mesa. Luis “El Matador” Hernández fue contundente: hoy, la Selección Mexicana no tiene líderes ni figuras capaces de cargar con el equipo.
El histórico delantero del Tri habló, y lejos de discursos optimistas, dejó una reflexión que incomoda, pero también invita a mirar la realidad con honestidad.
Sin figuras que marquen época
Para Hernández, el problema no pasa por nombres aislados, sino por una ausencia que se arrastra desde hace años: México ya no cuenta con futbolistas que impongan carácter, personalidad y jerarquía en los momentos decisivos.
El exgoleador fue claro al comparar el panorama actual con otras selecciones potencia. Mientras algunos países tienen referentes que se adueñan del escenario —Cristiano Ronaldo, Messi o Mbappé—, el Tri no cuenta con ese tipo de figuras mediáticas ni futbolísticas.
En ese sentido, recordó que históricamente la fortaleza de México ha sido el colectivo. El problema, explicó, es que cuando el equipo deja de funcionar como bloque, no existe una individualidad capaz de sostenerlo. Ya no hay un Cuauhtémoc Blanco, ni un Matador, alguien que se eche el equipo al hombro cuando el contexto se vuelve adverso.
Naturalizados: una apuesta que no ha funcionado
Otro de los puntos que Hernández abordó sin rodeos fue el tema de los futbolistas naturalizados. Su postura ha sido consistente con el paso del tiempo: para él, un jugador nacido fuera de México solo debería ser considerado si realmente marca diferencia… algo que, a su juicio, no ha ocurrido en los Mundiales.
Recordó su experiencia en Corea-Japón 2002, aseguró que, desde entonces, ningún naturalizado ha tenido un impacto determinante en la Copa del Mundo. Ni en 2006, ni en procesos posteriores, la apuesta terminó por cambiar el rumbo del Tri.
Con Qatar 2022 todavía fresco en la memoria y con nombres como Julián Quiñones o Germán Berterame apareciendo en el radar rumbo a 2026, el Matador dejó clara su esperanza: ojalá esta vez se equivoque, pero la exigencia debe ser mayor.
Un llamado a entender quiénes somos
Las palabras del Matador no buscan dividir, sino recordar una identidad. México, históricamente, ha sido un equipo antes que una constelación de figuras. El reto rumbo a 2026 será asumir esa realidad y construir desde ahí, sin falsas expectativas.
Porque si algo dejó claro Luis Hernández es que el Tri necesita un equipo sólido, convencido y consciente de sus límites… y de sus posibilidades.